jueves, 9 de octubre de 2014

SINTRA

Tras conquistar Santarém, el rey Alfonso Henriques, decidió cercar la ciudad de Lisboa y la mantuvo sitiada durante tres meses. El Castillo de Sintra se entregó voluntariamente después de la caída de Lisboa, pero hay una leyenda que cuenta que el soberano del reino, pidió a D. Gil, un caballero templario, ayuda ante un posible ataque sorpresa por parte de los moros de Sintra. Así el templario formó un grupo de 20 hombres de confianza y se fueron a espiar al enemigo, ya que se preveía una posible salida de los moros de Lisboa, por Cascais a través del Tajo, hasta Sintra.


Como la operación se desarrolló en el máximo secreto, los caballeros viajaban de noche para evitar ser vistos, por el camino de Torres Vedras, hasta Santa Cruz (por la coste hasta Colares, donde pretendían evitar al temible Albernoz) y fue allí donde se les apareció la Virgen a los caballeros y les dijo: “No tengías miedo, porque fuiste veinte, pero fuiste mil. Mil fuisteis, porque fuisteis veinte”.


Así que, llenos de coraje sabiendo que estaban protegidos por el cielo, permanecieron escondidos cinco días. Después se enfrentaron al enemigo y lo derrotaron, conquistando el Castelo dos Mouros. Y como homenaje, construyeron la Capilla de Nuestra Señora de Melides (Mil, ides, es decir, fuisteis mil…)

Seteais

Históricamente se sabe que Seteais es una palabra que deriva directamente de “centeais”, en alusión a los campos de centeno que se cultivan en la zona, sin embargo, hay quien cuenta la leyenda de que en tiempos de la Reconquista, uno de los primeros cristianos en llegar a la sierra de Sintra, descubrió en el castillo una puerta por donde escapaban unos moros con una bella princesa y su dama de compañía.

La princesa vio al caballero cristiano y exclamó “Ay”. Entonces la dama le advirtió de que no volviera a hacerlo. Pero la hicieron prisionera y volvió a grita “Ay”, entonces la dama confesó que la muchacha era presa de una maldición, según la cual, moriría al exclamar el séptimo “Ay”… y la muchacha sorprendida, dejó escapar el tercer “ay” de su boca.


El caballero ignoró la historia y se llevó a las mujeres consigo. Esto provocó dos nuevas exclamaciones de la princesa. Pero los moros les siguieron y escucharon la historia. Creyeron que la vieja era una hechicera y la mataron, por lo que la princesa volvió a suspirar el sexto “Ay”… después los moros degollaron a la princesa, en el mismo instante en que ella suspiraba el séptimo “Ay”… el caballero entristecido, nombró a aquél lugar, Seteais, los siete ays, en honor a la princesa.

sábado, 6 de septiembre de 2014

LOS ALPES EN MOTO


Comienzo a continuación un nuevo relato de un viaje en moto, en este caso un viaje por los alpes, centrado más en en la zona de Suiza.

Salimos un viernes y regresamos al siguiente. Este viaje puede llevar una semana o lo que sería mejor, si se quiere conocer más a fondo, unos quince días.

En mi caso, ha sido un viaje gafado desde hacía tiempo. No es la primera vez que quiero conocer tierras suizas, pero por unas cosas o por otras, nunca terminaba de cuajar el viaje. Sin ir más lejos, el programa era haber ido en junio con Chester y Luis, pero por culpa de mi trabajo, me tuve que caer del viaje a última hora.

Llegó Agosto y finalmente pillé vacaciones, por lo cual tenía dos semanas libres y sin planes, el plan fue gastar una para viajar en moto y la otra para descansar. A los alpes, fuimos solos Carmen y yo.

Subiendo el Stelvio

Desde mi viaje a Marruecos, apenas había vuelto a coger la moto. Sólo un fin de semana relámpago a Logroño en la despedida de boda de César. Se notó porque estaba cansado y las kilometradas largas me costaron más de lo habitual.

El primer día llegamos a Carcasone, saliendo desde Oviedo. Hasta Francia fuimos por autopista y parte de Francia por nacional, ya que se estaba haciendo muy pesado el viaje con tanta autopista. Llegamos cansados, algo mojados de la lluvia caída, pero bien. Cenamos en el pueblo, tomamos una cervecilla y de vuelta al hotel.

El día siguiente amaneció nublado, buen clima para perdernos en la ciudad medieval gala.





El paseo por Carcasone estuvo chulo, ciudad medieval muy bien conservada que tiene al turismo como una de sus principales fuentes de ingresos.

Después de desayunar en la ciudad vieja, proseguimos nuestro viaje hacia el país helvético. Entramos a Suiza por Chamonix y Martigny.

Chamonix tenía buena pinta, pero había mucha niebla. Tenía planificado subir a ver el Mont Blanc en teleférico, pero no merecía la pena gastar los 105 que cuesta por persona, ya que arriba solo había niebla; se dejó para otra vez. Están bien unas web-cam que hay donde se compran las entradas, así no hay engaño posible y cada uno decide si sube o se queda en tierra.

Justo cuando entramos en Suiza, las nubes quedaron por el otro lado de las montañas y desde ese momento el tiempo mejoró y nos acompañó todo el viaje.


Castillo de Brig

Al final tiramos hasta Brig, un pueblín majete que encontramos de camino. El hotel eso sí, caro, como todos los que pillamos en este viaje. Cobró 120 francos más o menos.

Al día siguiente empezó la montaña rusa de puertos que pillamos. Ese día fueron Nufenenpass, sustempass, grimselpass, furkapass y probablemente algún pass que ahora no me acuerdo. Vaya montaña rusa!!





Después del empacho de puertos de montaña nos tomamos un cafetín en Andermatt y luego tiramos hasta Davos, pasando algún puerto más.


Davos es otro pueblín que tiene buena pinta. Ambiente nocturno cero, por lo que nos fuimos pronto para la cama. El hostel del lugar estaba a tope, por lo buscamos otro que terminó siendo unas habitaciones en el bajo de un edificio.

Siguiente día:

Davos - Fluela pass - Passo Stelvio - Saint Moritz - Lago di Como

Otra batida de puertos. De todo el viaje, un sitio al que hay que ir es el Passo Stelvio, puerto lento, lento, pero una pasada por su significado, por sus tornantes, por su paisaje y por su ambiente. A mi me gustó mucho.





Desde el passo Stelvio tomamos rumbo a Saint Moritz por Livigno. Italia mola mucho, después de la pulcritud de Suiza, está bien algo de caos, se agradece.

Y después llegamos a Saintz Moritz, que al parecer es un sitio de lujillo en Suiza al lado de un lago, el paisaje muy bonito la verdad.


Y desde aquí volvimos a pasar a Italia para dormir a la vera del lago di como que en esta época del año estaba hasta la bandera. Conseguimos sitio al cuarto o quinto sitio que preguntamos.


Como comentaba en Italia se está genial, la gente es mucho más abierta y divertida. Hay ambiente para tomar algo. Italia, probablemente sea un próximo destino, nos estuvo diciendo un paisano que encontramos por el camino, cual tenía que ser nuestra ruta. Quizás un próximo viaje a Túnez, tome la costa Amalfitana como nos indicaron, se verá....

Nuestro próximo destino iba a ser Bern. Entramos a Suiza por el passo San Bernardo antiguo, que está muy chulo con su carretera empedrada y un montón de coches clásicos transitando.

Es un sitio que con lluvia tiene pinta de ser una pista de patinaje, pero en seco se vuelve un paisaje muy agradable.

Desde aquí, nos fuimos a la zona de Interlaken, que para mi es lo más bonito de Suiza. En cierto modo nos recordó a los fiordos de Noruega, no en vano es un valle rodeado de montañas y un gran lago en la base del valle.



La idea era dormir en Bern. En la noche anterior, había mirado hoteles y había uno por 120 euros (el más barato). Al llegar al Ibis, resultó que justo el anterior a nosotros nos quitó la última habitación, por lo que dormir en Bern a un precio razonable, resultó imposible.

Para más inri, me olvidé la go pro en el hotel y tuve que dar la vuelta a por ella. Al llegar estaba allí justo en el mismo sitio en la que la había dejado. Nadie la tocó.

Como no podíamos dormir en Bern, cosa que me fastidió porque tenía una pinta impresionante, fuimos tirando camino de Ginebra, preguntando en los pocos pueblos que vimos. Todo lleno hasta los topes.

Finalmente conseguimos sitio en un pueblo también bastante chulo que no recuerdo su nombre, pero si su precio....

Y desde ese sitio en dos días conseguimos llegar a Asturias para asistir a la fiesta del Gochutreffen que nos prepararon Joa y Fran



Y fin del viaje. Como casi siempre, he editado un video que no se ve en los móviles por los derechos de autor y que dejo a continuación (espero que os guste).

viernes, 18 de abril de 2014

MARRUECOS EN MOTO II

Segundo viaje por tierras Marroquíes, esta vez hemos ido Fran B. y yo, él con una honda Varadero y yo con mi Pan European 1300. Lo primero que corresponde poner es un adelanto del vídeo completo que colgaré al final de la crónica:





DIA 1: Oviedo - Tarifa. 977 km

Nada que contar. Salí de Oviedo después de comer y llegué a Tarifa para cenar. 1000 kms por autopistas varias, para mi desgracia a ritmo legal. En Tarifa después de cenar un chuletón a la pimienta, fuimos a tomar unos gin tonics a un chiringuito de la playa en el que todos y todas parecían sacados de una serie de guapos. Se llama el bien star y "está" de PM

Con un par de gin tonics y un pequeño amago de la vara de no querer arrancar, nos fuimos al hotel a descansar hasta el día siguiente.

DIA 2: Tarifa - Tanger - Meknés. 305 km

Nos levantamos con una ligera resaca y con una cierta calma. Este viaje a diferencia de todos los anteriores, va a ser un viaje sin prisas, en las que primará más estar de vacaciones y vivir el momento, que cumplir un objetivo diario marcado meses antes en una tabla excel.

No hemos planeado nada, solo tenemos una ligera idea del recorrido que queremos hacer, no hemos mirado hoteles, no sabemos ni a donde vamos a llegar, ni donde nos vamos a hospedar. 

Tuvimos suerte para coger el ferry de las 12:00, llegamos a eso de las 11:50 y apenas esperamos para el embarque. Decidimos pillar ida y vuelta, ya que la vuelta era abierta. Lo cogimos directamente en la ventanilla de la compañía.



El viaje dura aproximadamente una hora. En el barco te tienen que sellar un papel blanco que te dan junto con los billetes y es obligatorio que ese trámite se haga en el barco, preguntamos a ver si nos lo podían hacer en la frontera y nos dijeron que no, osea que a guardar cola...

Desembarcamos y un comisionista enseguida nos rellenó los papeles de la moto con la excusa de adelantarnos el trámite. La verdad que no fue muy lento, no recuerdo, pero se me pasó rápido.

Esta vez la policía nos obligó a abrir todas las maletas, pero apenas hurgaron nada en el equipaje. Estamos en Marruecos!

La primera diferencia que noté con respecto de la vez anterior, es que ya no hay un choque tan grande. De hecho, Tánger está bonito, lleno de banderas marroquíes, con sus calles asfaltadas, sin baches, semáforos en los cruces, aceras con baldosa... Vamos, casi como cualquier ciudad Española.

Comimos de camino en uno de los típicos pueblos donde abundan los restaurantes viendo un paisaje verde que casi me recuerda a casa



Para el té, hicimos una visita a Chefchauen. Nos hicimos todo el pueblo sin guía y solo una persona nos ofreció ayuda y porros. Es lógico, el país es más rico, sus gentes ya se pueden ganar la vida de otra manera. Chefchauen es un pueblo precioso, un sitio para perderse una temporada.

A la hora de coger las motos, primera sorpresa de la Vara. No arranca, no tiene batería. Es imposible que se haya descargado si venimos rodando, algo no está haciendo buen contacto. Probamos otra vez y con el último hilillo de corriente, se consigue mover el motor. Estamos en marcha, ya veremos más adelante que pasa.

Lo que pasó fue que en la siguiente gasolinera la Vara dijo hasta aquí. Suerte que Fran había traído una batería de reserva y fue quitar una y poner otra, sino hubiera tocado empujar. 

  
El hotel de hoy, lo teníamos reservado de por la mañana y llegamos con el agua al cuello casi de noche. Es un ibis que está en Meknés y la verdad que muy bien.

Cenamos en una pizzería cercana al ibis, ya que era tarde para ir a la medina. Primer día y cansados, poco más que irse a la cama nos queda.

DIA 3. Meknés - Er-Rachidia. 332 km.

Amanece en Meknés y Fran investiga a ver porqué la batería ha muerto. Le pone el polímetro y observa que con las luces encendidas la batería no carga, manda menos de 12,5 V. Lo más fácil es cambiar el regulador, por lo que lo cambia en cero coma y se vuelve a probar. La batería ya carga con las luces encendidas. Perfecto, solucionado!


El lector estará flipando. Pero cuantas cosas llevaban para reparar la moto??. Ahí va la lista de lo que llevó Fran:

- Batería de repuesto
- Regulador de repuesto
- Alternador de repuesto
- Kit repara pinchazos
- Bomba para hinchar neumáticos
- Polímetro
- Herramientas diversas
- Cinta americana, bridas, etc
- Aceite para rellenar
- Cable de embrague
- Cable de acelerador
- Maneta de embrague/freno

La varadero de 220.000 kms tenía que ir, pero también tenía que regresar a España y mucho de lo que se llevó, se utilizó y nos permitió seguir viaje. Hombre previsor vale por dos. En mi caso, como nunca falla la panam, pues no llevé nada más que el kit repara pinchazos, que siempre llevo conmigo.

Después de la reparación toca desayunar como importantes por 20 Dh


Y después del desayuno, nos ponemos en marcha. Lo primero que hacemos es dar un rule desde la moto por Mekinés. Este viaje, no es un viaje de visitar muchas ciudades, por lo que apenas hacemos una foto y damos una vuelta al rededor de la muralla. Nos ponemos rumbo al sur.

El paisaje sigue siendo verde


Seguimos ascendiendo y casi sin notarlo empezamos a divisar el Atlas



Teníamos idea de llegar hoy a Merzouga, pero la noche se nos termina echando encima. Teníamos idea de ver Volubilis, pero las averías no nos dejaron.

De camino, se nos terminó haciendo de noche y condujimos unas dos horas en el infierno Marroquí. A decir verdad, los coches llevan todos luces, pero no respetan mucho a las motos. Un camión casi me tira a la cuneta, los peatones no los ves hasta que no están encima, ¿Dónde coño va tanta gente caminando?. Otra de las cosas negativas es que la carretera carece de señalización nocturna, no hay los típicos deflectores, pintura horizontal en los bordes, luces en cruces, etc. Todo esto, dificulta mucho la conducción nocturna, además había tráfico. Un caos, vaya.

Total que terminamos en Er-Rachidia a las 22:00 horas buscando un hotel donde pasar la noche. El primero que marcaba el gps estaba en el pueblo y no ofrecía digamos unas buenas condiciones, el segundo era muy parecido al primero, el tercero igual que los anteriores y el cuarto si que se veía "europeo". Preguntamos:

- Hay habitaciones para una noche?
- Si claro, 790 Dh
- Eso es muy caro!! no podemos pagar tanto
- Bueno pues 600 Dh
- Que no, que es muy caro, ayer dormimos en un ibis por 350 Dh y este está bastante peor que el de ayer. Nos lo tienes que bajar.
El chico de la entrada no parecía muy dispuesto, por lo que nos decidimos a marchar. Entonces llegó otro (el de la tienda del hotel) que dijo que iba a hablar el con el del hotel. Nos lo dejan en 450 Dh. Va encajando, le decimos que queremos ver la habitación.

Estaba bien, estaba limpia, había aire acondicionado, el hotel tenía piscina, vamos que estaba de PM.

- La habitación está bien, pero te pagamos 200 Dh cada uno. 

Aceptó y nos quedamos en el hotel.

Para cenar unas cervezas (que había) y unos embutidos que traía fran para emergencias. Estábamos de tertulia cuando sin saber como estábamos siendo invitados a cerveza tras cerveza por Jose "el marroquí". Con tanta hospitalidad sacamos nuestra botella JB 15 años y la bebimos y después tuvimos un ángel que nos hizo rechazar la invitación de Jose para ir de fiesta por Er-Rachidia, los tres montados en un audi A6 de matrícula de málaga que había comprado por 3500 euros en España.


A cierta hora de la noche llegaron las "cajeras" del Al campo. Vamos que debían ser putas y que nuestro hotel donde un buen grupo de marroquís se ponían ciegos de cerveza, vino y whisky, debía ser una especie de picadero de lujo. Eso sí, las cajeras se fueron a la cama y nosotros cuando el portero nos dio el toke también.

Un día muy extraño, pero divertido y con muchas anécdotas.

DIA 4. Er-Rachidia - Merzouga. 153 km (convertidos en 213 km)

Me levanto algo jodido ("demasiadas cervezas, dije"), desayunamos tranquilamente y a media mañana cargamos las motos con la intención de comer en el desierto.


Todo iba bien, un viaje de placer por el antedesierto, con varios palmerales, carretera con buen firme y mejores curvas más propia de RR´s que de trail y una temperatura agradable para ir sin forros en las cazadoras.

Nos hicimos un té en Arfoud escuchando Bob Marley y después sólo nos separaban 30 kms del desierto.

Hay dos carreteras para llegar a Merzouga, una es la R702 (pista) y la otra la N13 (aglomerado). Seguí a mi GPS y me metió por la pista. Como en ese momento no sabíamos si la pista iba a durar poco o mucho fuimos tirando.

Pasó un camión con butano y nos dijo que la pista mejoraba, que black, black. Venga va, tiramos otro poco. A todo esto decir que la pan european es una moto muy buena, pero las pistas de grava no son lo suyo. Botaba para todos los lados y la dirección delantera muy suelta. Eso sin contar mi mayor miedo, pinchar!


El ritmo de las dos motos además estaba muy descompensado, yo iba pisando huevos y sudando tinta y fran iba más feliz que una lombriz, adelantándome y esperándome. 

Al llegar a una palmera, decidí parar y dar la vuelta. Había revisado el gps y me di cuenta de mi error de las dos carreteras. Una N y la otra R. Está claro que nos habíamos equivocado porque sabíamos por crónicas que hasta Merzouga es todo carretera.

En ese impás de tiempo pasó un inglés con una moto pequeñita que debía estar haciendo una especie de rallie. Llevaba un mapa y cláramente la pista por donde íbamos estaba de color blanco y la otra de color rojo.

Le ofrecimos un poco de vino y nos comentó que había quedado impresionado de ver una pan european en ese sitio. (Puntito para mi ego....)

Total que decidimos dar la vuelta, volver a Erfoud y llegar a Merzouga por la carretera como turistas normales y corrientes.

A la vuelta pasó lo que no tenía que haber pasado. Fran se cayó. Iba delante mía y se conoce que pisó una rodera de grava que lo llevó al suelo. Quizás si hubiera ido de pie, quizás más rápido, quizás más despacio... El caso es que cayó sin muchas consecuencias. Defensa un poco doblada, herida en el brazo y sobretodo orgullo herido. Nada que no curen los kilómetros.

Comimos en Erfoud, nuestro plan de llegar a comer al desierto no se pudo cumplir.


Después de comer, primer fortasec del viaje para mi... Entre unas cosas y otras mi estómago dijo hasta aquí. Me fastidió el viaje unos días esta circunstancia no te creas.

Vaya, que alcanzamos Merzouga y allí nos asalta un chico disfrazado de bereber que nos ofrece un albergue mejor que el de alí el cojo. El tema es que nosotros queríamos ir a Alí el cojo porque había muy buenas referencias. Declinamos su oferta.

Para llegar, seguro que nos equivocamos, pero nos comimos otros dos o tres kilómetros de pista. Eso sí, estos no eran de grava y fueron mucho más sencillinos que los anteriores.


Por fin y después de un día duro que iba a ser un día blando llegamos a la meta. El desierto!



Una vez que dejamos las cosas, había que dar un paseo por el desierto con las motos. De mano intentamos ir de frente, pero la arena es blanda y las motos pesan un huevo. Unos chavales nos fueron indicando el camino y así fue como las motos se pudieron hacer la foto a la vera de Erg Chebbi



Fran abrió y escanció una botellina de sidra y después estuvimos de "compras" en pleno desierto para que los chavales se ganasen unas perrillas.


De noche regresamos al campamento base de Alí el cojo. Cenamos lo que nos dieron (incluido en el precio) y estuvimos un rato escuchando la fiesta bereber y observando el cielo estrellado.

DIA 5. Merzouga - Gargantas del Dades. 273 Km

Este día fue el que más nos fastidió. Nuestra idea era haber dormido una noche en el albergue de alí el cojo y otra noche en las jaimas en pleno desierto. Por la noche en el desierto nos cobraban 30 euros más otros 80 de alquilar un todo terreno. No ayudó tampoco que teníamos fecha de regreso a España, por lo que decidimos no quedarnos. Me jodió una frase "habéis estado en el desierto, pero no conocéis desierto". Coño, es verdad, pero las circunstancias del viaje, nos lo han dado así. Para la siguiente. El desierto no se va a mover de donde está y yo espero tener más días para volver.

Conste que decepciona un poco. Es demasiado turístico y eso que la época en la que nosotros fuimos no es turística. Pero hay demasiado disfraz y falso bereber. Aún así es bonito, pero para mi, no lo mejor de marruecos.

Unas fotos de alí el cojo, para dar fe que está bien.




Se conoce que lo han ido haciendo los dueños poco a poco y es parte del encanto, porque las paredes tienen fallos, no hay verticalidades perfectas ni fratasados profesionales. Pero el conjunto está bien. Es un sitio para perderse unos días, recomendable.

Ya van dos sitios para perderse, uno Chefchauen y dos Albergue alí el cojo en el desierto.

Cargadas las motos, salimos por donde entramos. Una pista de medio tierra que en algún punto está blanda de cojones y hace que la panam se entierre. Mejor con una enduro!!




El día de hoy tendría que ser tranquilito, no hay objetivos largos y es de ruta por el medio desierto/montaña. Ruta chula!

Queríamos visitar las gargantas del Todra y las del Dades. Por error las del Todra quedaron para otra visita y fuimos directos a las del Dades. Casi la única foto que tengo es la de un montón de niños que nos pedían oro (euros) en una parada que hicimos a tomar te


La primera vez que estuve en Marruecos, los niños caminaban kilometradas para ir a la escuela, ahora ya no, ahora van en bici. Hay auténticas oleadas de chavales en bici a la hora de la escuela. Este pais ha mejorado en tres años una barbaridad y se nota que va camino de seguir haciéndolo. 

Las carreteras ya he dicho que son normales, en algún caso de Rr´s por el trazado y el firme. Los coches empiezan a ser normales (mucho dacia y grupo peugeot), se ven también algunos carracos. Motos no, solo motos pequeñas, las grandes son todas de turistas.

En un cruce antes de Dades preguntamos a un chicho y lógicamente sus primos tenían un hotel que estaba de cine de camino a las gargantas. Negociamos un poco y se quedó en 170 Dh cada uno con cena, desayuno y habitación individual. El albergue estaba de reforma en una zona y la habitación que me tocó a mi, tenía mucho polvo. Pero el trato, la cena y el desayuno fueron excelentes.

Descargamos las cosas y nos subimos a ver la garganta del dades. Llegamos al atardecer lo que favoreció que no hubiera nadie y nadie nos "molestara" intentando vendernos algo.

El paisaje es de cine y la carretera pa dar gas!!


Abajo hay un muro que jode toda la imagen que tienes de la garganta, pero aún así la visita merece la pena.



Después de visitar las gargantas nos tomamos algo con unos italianos que iban en cuatro flamantes Yamaha Super Teneré. Que moto más guapa!, el rollo de ellos era diferente al nuestro, madrugaban, rodaban y a las cinco buscaban hotel. El nuestro era no madrugar, rodar y buscar hotel a la anochecida....



Día 6. Gargantas del Dades - Marrakech. 313 km

Al haber visto el día anterior las gargantas del Dades, vamos relativamente bien de tiempo para llegar a Marrakech. 

A eso de las 13:00 nos paramos a tomar un te a orillas de la carretera y el dueño de la tetería nos ofreció una visita guiada a un palmeral. A mi no me seducía mucho, pero Fran quería verlo, osea que pa lante!

La carretera por la que nos mete es otra pista y dice que hay 10 kilómetros para llegar al palmeral, abortamos. Nuestro anfitrión, eso sí, es un hombre de recursos, su plan B era que visitásemos un Kashar.

Aparcamos las motos y nuestro guía pica a la puerta del palacio. Aparece una morena preciosa, de cabello negro y largo que nos recibe con una sonrisa. No se de que manera, hemos acabado en uno de los sitios más bonitos que he visitado. Un auténtico lujo.







Luego nos quedamos a comer.


Estábamos tan a gusto, que intentamos negociar la noche a cambio de whisky, pero nuestra petición no fue aceptada, incluso dió la impresión que no se lo tomaron muy bien. En fin, que con la barriga llena y sabiendo lo que es vivir como príncipes, reanudamos ruta con el rumbo puesto en Marrakech.

Nos pasamos Ouarzazate sin parar. Nos habían dicho que era la ciudad de las farolas y la verdad que tanto esta, como muchas otras de marruecos abusan de exceso de farolas. Hay que buscar un término medio, ahora casi todas las ciudades tienen iluminación por demás y no luce mucho. También están los estudios de cine, pero ni paramos.

Empezamos a cruzar el Atlas por otro lado al de entrada, la carretera de darle al mango otra vez. Sino fuera por los camiones y que a veces el asfalto brilla, era para rozar con todo en las curvas.

Esta vez sólo paramos en el alto del puerto a regatear con auténticos profesionales del noble arte de engañar al turista. Impresionante, las tablas que tenía esta gente. Me jodió porque me tangaron, pero por otro lado, algo tenía que llevar de recuerdo a casa....

  
A que no imagináis como llegamos a Marrakech? Pues si, de noche, jajaja. Aquí la gente parece algo más civilizada y también vamos aprendiendo. Me puse detrás de un coche y no me moví. Así el primer golpe se lo llevaría el coche y si había algo raro a nosotros nos daba tiempo a reaccionar.

Llegamos a Marrakech y mi amigo el GPS no se le ocurre un sitio mejor para llegar al hotel que le tenía memorizado (el de la otra vez que estuve) que mandarnos atravesar toda la medina. Ufff que locura, calles estrechas, gente por todos los lados, motos que se nos cruzan, algún furgón de reparto que vete tu a saber como ha entrado si ya nosotros casi no cogemos. Me dio la impresión de estar en una peli de bourne, porque además ibamos a toda leche, no se puede ir de otra manera porque sino te comen. Mamma mía que estres.... Cuando vi la plaza jemma el-fna, supe que habíamos conseguido salir de la medina, solo quedaba evitar una multa que no nos llegó.

En el hotel ya habíamos estado la otra vez, correcto y en la zona nueva. Tomamos un taxi para bajar a cenar, cenamos y volvimos dando un paseo dudando de si meternos en los bares que nos encontrábamos o no. Al final terminamos siendo buenos y solo dimos el paseo de vuelta al hotel.

DIA 7 Marrakech - Essauira. 178 km

Aparentemente un día sencillo, un paseín hasta la costa y allí nos pondríamos ciegos de pescado.

Comimos de camino y llegamos a Essauira hacia las 17:00. En el último chico que enseñaba las llaves nos paramos y nos ofreció un apartamento por 100Dh cada uno. El apartamento a priori no estaba mal, osea que allí nos quedamos.

Cuando descargamos nuestras cosas, previo pago de los 200 dh al rabino desconfiado que tuvo que mirar los billetes a contraluz, nos dimos cuenta que aquel apartamento tenía más mierda que el palo de un gallinero. Que asco!. Fran preparó la cama con un saco que traía para estas emergencias y yo envolví la almohada con la cazadora de la moto para no pillar Dios sabe que....

Nada, lo mejor ir a dar un paseo por el pueblo y admirar lo bonita que es la villa de Essauira.




Los dos habíamos estado ya en Essauoira, solo que Fran había estado tres días, así que conocía a gente y fuimos a saludar.

En la trastienda de una tienda de especies, nos tomamos un te, y luego nos acompañaron a comprar pescado en la plaza que comeríamos allí mismo con las manos igual que hacen ellos.


Lástima que la cerveza que acabábamos de adquirir en el mercado negro, no la pudieramos beber en la misma plaza donde cenamos. Nos tuvimos que conformar con aguita sana.

Después de cenar nos acercamos a la trastienda y allí nos tomamos las cervezas compradas, ocultándolas para que no las viera la policía. 

El ritmo de hacer porros de nuestros anfitriones era impresionante, nosotros no fumábamos, pero ellos cual si fuera tabaco. Vaya ciego que traían entre los porros y las cervezas.



Intenté que me cambiaran dos botellas de aceite de Argán por una de ballantines, pero no hubo trato. Sorprendentemente el whisky que ofrecimos ya en varios sitios no tenía la demanda que nosotros imaginábamos. Estos me dijeron que la botella era a 150 Dh y que era a buen precio, no regateaban nada.

Nos recomendaron alguna discoteca nocturna y cuando trajeron te de opio, decidimos que quizás era el momento de marcharnos.....

Llevamos las motos al "hotel" y cogimos un petit taxi que nos llevó a la disco recomendada. Esta estaba cerrada pues abría a las 12:00. Fuimos a la del "español". Llevábamos el whisky en la petaca por lo que directamente nos pedimos un par de coca colas. 180 Dh, nos dijo el tío. 9 euros la coca cola!!!!!! Me entraron hasta sudores fríos, jajjaa. Nada, no quedaba otra que pagar y disfrutar del espectáculo.

La disco del español, está de PM, es un sitio normal, europeo, donde cantaba una negra con voz de Tina Turner, dos franceses entrados en años eran acompañados de dos pibones (una negra y una mulata) y otros tantos turistas ingleses tal vez, estaban borrachos como cubas.

Fran y yo, con nuestra cocacola de bote 9 euros y nuestra petaca de cuatro chupitos, nos bebimos cuatro cacharros no muy cargados disfrutando y un poco alucinando del espectáculo que estábamos viendo.

La orquesta eso si, cantaba de cojones, daba gusto oírlos.

Como nueve euros por coca cola nos reventaba el presupuesto, regresamos a nuestro "hotel" a recargar la petaca y decididos fuimos a la discoteca recomendada. Es una pena no tener fotos, pero nos recibió un grupo de cuatro porteros pidiéndonos 100 Dh por la entrada. 

- Oye que nos ha recomendado el sitio Mohamed Simba de la tienda de especies y nos dijo que la entrada era libre

- No se quien dices -dijo cara cortada- la entrada son 100 Dh

Al fondo se oía música árabe y no se entre cara cortada, el resto de porteros y el clavo del español, le dije a Fran que no me estaba molando, que mejor íbamos a otro sitio.

Fuimos a otro y parecido a la disco recomendada. Al lado del español había otro parecido, entrada free (bien) 

- Cuanto cuesta una coca cola dentro?
- 30 Dh nos responde cara cortada II (además de cara cortada, iba escayolado y además llevaba collarín).
- Venga va, entramos

Atravesamos los cortinones y nos encontramos con una especie de discoteca, en la que no hay franceses mayores con chicas jovenes guapas, no hay ingleses borrachos, pero si hay un grupo, esta vez es un grupo árabe, más concrétamente un cantante masculino. Hay también un grupo de marroquís tomando cerveza y también cuatro o cinco chicas moras tomando a su vez cerveza, tres de ellas mueven el culo en el escenario al ritmo de la música y la cuarta bebe cerveza tras cerveza sentada e insinuandose a los dos moteros que acaban de entrar en el local.

La coca cola no costó 30 Dh, sino 50 Dh, cara cortada II por algo tiene cara cortada.... y estábamos en un antro, lo que viene siendo una casa de putas pero al estilo marroquí. Al menos yo me quedé con esa impresión.

Putas y putos, porque también había una europea sobándose con un chico marroquí unos 20 o 30 años más joven que ella.

Nos tomamos nuestra consumición y dimos por terminada la loca fiesta nocturna de Essauira. Me imagino que en verano o con algo más de turismo haya fiesta normal, pero eso también será en otra ocasión.....

Dia 8. Essaouira - Kasbat El Medhia. 513 km

Salimos de Essauoira y discutí con el que se supone que nos iba a cuidar las motos. La noche anterior volvimos a nuestro "hotel" tres veces, entre recargas y dudas de que hacer y en ningún momento le vi cuidar las motos. Así se lo hice saber y le di de malos modos, lo suelto que tenía en la cartera (casi 20 Dh). Nos fuimos de Essauoira

Volvimos por el camino contrario al que bajé la primera vez en Marruecos y curiosamente paramos en los mismos sitios. Terminamos llegando de noche (como no) a buscar hotel.

El primero costaba 700 Dh, que quedaba en 600 Dh. Cuando ofrecimos el whisky el dueño se descojonaba, nos vamos al siguiente.

Un hotel al lado del mar, creo que por 400 Dh con desayuno. Nos vale.

La última noche en Marruecos la tomamos escuchando a Julio Iglesias y poniéndonos ciegos a pescado fresco.


La mejor cena de todo el viaje. Comiendo con las manos un auténtico margar al lado de la costa. Decir que por aquí en esta época, turistas cero. 

Día 9. Kasbat El Medhía - Tanger - Tarifa - Sevilla. 416 Km

Hoy es nuestro último día en Marruecos. Día sencillo. Cogimos autovía hasta Tanger, allí hicimos trámites de aduana para embarcar las motos. Volvimos a tener suerte porque fue llegar y coger el ferry y después cruzamos a España.

La entrada en España aún más fácil que la salida de Marruecos. Son paises vecinos y se nota que cada vez es más cómodo cruzar de un pais a otro.

Nos tomamos un par de cervezas en el bien star de Tarifa, con todos los guapos y guapas y terminamos el día llegando de noche a la fiesta de Jartibles (Sevilla)


Día 10. Sevilla - Oviedo. 775 Km

Nada que contar. Un día de autopista con ganas de llegar a casa después de diez días de moto, rutas, farturas y anécdotas.

Cloenda:

- El presupuesto del viaje ha sido de 500 euros más la gasolina de Oviedo a Tarifa (ida y vuelta) y el ferry de Tarifa a Tanger.

- Marruecos no es un viaje de aventura necesariamente, también puede ser un viaje de placer como el nuestro.

- No lleves whisky para cambiar, en nuestro caso nadie lo quiso y los que lo querían pagaban menos de lo que vale en España.

- En este blog hay varios post sobre Marruecos que dan una idea bastante aproximada de lo que es el pais.

- En los últimos años ha evolucionado a mejor muchísimo, es casi un pais europeo.


Y por último, si has llegado hasta aquí igual te interesa ver el vídeo completo de la aventura. Espero que no se haga muy pesado y saques alguna idea para tu próximo viaje a nuestro país vecino