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lunes, 1 de septiembre de 2008

Coyotes según Tiri

Lo primero que hago al acostarme el jueves, es quitar el despertador. Tengo intención de pasar por Lucena antes de ir a Coyotes y como se que Juan curra, me lo tomo con calma.

Me despierto a la hora habitual del curro, tranquilamente preparo las cosas y a eso de las 9:00 ó 9:30 cojo rumbo al sur.

La primera parte del viaje, discurre rara, tengo ganas de llegar y se me está haciendo largo. Sin embargo a medida que los kilómetros pasan, me voy acostumbrando al viaje. Me da tiempo a pensar en todo, incluso disgrego el plan de obra que tengo para la semana próxima. Que asco esto del curro.
Bajé a Lucena, cogiendo el pajares, luego autovía hasta Jaen, donde ya me desvié hasta Lucena en la provincia de Córdoba.



Despeñaperros
Al ver las fotos se me olvidaba ya comentar las anecdotas hasta Lucena, jeje.

En Madrid se me cayó el casco y se me jodió la pantalla y la entrada de aire. En algún punto de Castilla la mancha, paré en una gasolinera llena de moros, en la que no tenían gasolina, fué como llegar a Marruecos. Al final eché SP98.

En la gasolinera

Bueno pues de Jaen a Lucena una carretera de PM. En Jaén llamé a Aroa, pero no me contestó, con lo que decidí tirar de todas formas. Si una vez en Lucena no estaba pues ya tiraba yo sólo hasta Coyotes. La volví a llamar y contacté con ella. Me indicó para llegar a su casa y tanto ella como su familia me acogieron de una manera expectacular. Allí entre gatos, loros y casas nuevas, tuvimos un buen rato de charla mientras esperábamos a Juan. Increible, pero me hicieron sentir como en casa.

Llegó Juan y después de cargar las motos, tomamos rumbo a Marbella. Yo de gallu iba en chaleco, pero como estaba empezando a refrescar, adelanté a Juan para que parara. Fué aquí donde al pulsar el botón de largas se me fueron las luces. Menos mal que estaba San Juan con sus fusibles de repuesto y solventamos el problema.



Yo, es que soy un desastre, nunca llevo nada en la moto, me parece que voy a tener que cambiar, ya un percance similar, si estoy sólo me quedo más colgado que nosequé.

Con los Jartibles llegamos a Marbella y de nuevo otro incidente. Pago la inscripción y a la hora de entrar que la moto no arranca, está la batería fundida. Se fue en el último tramo, algo raro tiene. Pero bueno a duras penas al final la conseguimos arrancar y pa dentro. Mañana ya veremos que tiene.

Montamos tiendas en la zona acordonada que a los efectos nos han reservado los compañeros del shadow custom club y después de fiesta.

La fiesta la dejaremos con fotos, que hablan por si mismas.





Al día siguiente a reparar mi sombra. Con resaca y sueño (dormimos 1 hora), desmontamos la moto, y después nos vamos a encontrar un taller. Nada, todo cerrado, lo único que encontramos es tiendas de venta, pero no de reparación. Por lo que al final decido comprarme una batería para por lo menos llegar a Asturias, y luego aquí ya la llevaré a un taller.

No lo se, pero no está de más agradecer a todos mis hermanos la ayuda prestada. Gracias de nuevo trons.

Una vez en el campamento de Nagueles comimos un bocata y un poco de siesta. Después a Puerto Banús y Fuegirola (al octoberfest).

Fotos de nuevo:




Luego para la concentra de nuevo. Poco más que contar, pues yo estaba bastante cansado y me fui pronto a la tienda. Había dormido demasiado poco, pero mereció la pena.

El domingo prontito me levanto, recojo la moto y me despido de mis amigos. En este caso me fue especialmente duro, es como una familia y siempre te fastidia despedirte de tu familia. Una pena no estar todos más cerca. Pero bueno supongo que es precisamente la magia que nos une.

Del viaje de vuelta comentar que fue muy chulo. Me encantó el camino de Marbella a Sevilla por Ronda, para repetir sin lugar a dudas. En Sevilla me hice un poco de lio hasta encontrar la ruta de la plata. Luego por la nueva A66 hasta León y de aquí a Pajares.

Las anecdotas del viaje, son que casi me duermo encima de la moto, de hecho hasta se me cerraron los ojos en más de una ocasión. Las pasé putas de verdad. En cada parada agua por todos los lados para despejarme, pero nada se me cerraban los ojos. Esto claro hasta que me arrimé al norte.

Porqué, pues fácil, mi maravillosa tierra me esperaba con una niebla en Pajares que no se veía ni pa cantar y con el frio ya no tenía muchas ganas de dormir. Abajo en Oviedo lloviendo abundantemente.

Home, sweet home.