sábado, 3 de junio de 2017

GAMBIA - ESPAÑA. CAP 5

Venimos de aquí.

Después del estrés de Mauritania, por fin estábamos en Marruecos, a partir de aquí el viaje sería más sencillo.

El primer problema que nos surge es que hemos entrado en Marruecos sin seguro. Las últimas prisas de la frontera, han provocado que no pudiésemos sacar el seguro del Mini ni de la moto.

Antes de llegar al barbas, que es un oasis en medio del desierto saharaui, Fran paró el mini y cogió una lata de gasolina, para simular ante un posible control policial que nos habíamos quedado sin gasolina y de este modo no nos pidieran el seguro de los vehículos.

En ese momento no me di cuenta, pero el que iba conduciendo la moto era yo. Afortunadamente no había policía y nadie nos paró.

Llegamos a "el barbas" y el primer objetivo era colocar el tubo de escape al Mini. Marruecos ya no es África y si vas a escape libre, seguro que te multan.

Para la labor, se eligió al herrero del pueblo.

Quedamos con el herrero para el día siguiente y nos fuimos a dormir. Ese día comimos Tajine y la mitad del grupo acabó con cagalera.

Dudamos si fue el Tajine o el chorizo de la frontera...

A la mañana siguiente, teníamos varios cometidos:

  • Reparar el mini
  • Conseguir seguro para los coches
El Mini, acabó reparándose al cabo de más de diez horas. Si no recuerdo mal, después de comer se consiguió que fuese con su flamante tubo de escape en los bajos en vez de en el techo.

Tanto rato parados hizo que me decidiera a mirar un poco la moto. Hasta ese día no había tenido ni para mear, como se suele decir. Revisé el filtro de gasolina y flipé de la mierda que llevaba.

Al final se confirmó mi teoría del depósito sucio. Se había ido ensuciando primero el filtro y después el carburador. Conseguimos un filtro de gasolina nuevo y mejoró bastante la moto.

Como el coche estaba parado, se utilizó la moto para todo. Tanto la usamos que acabó tocada la puesta en marcha de tanto arrancar...

Al no tener coche montamos en un R12 para ver la playa. Lo malo que el conductor no quiso pasar por donde quería Fran, y terminamos dando vueltas por la carretera. Eso sí, el no cobró la carrera.

Por otro lado, estaba el tema burocrático. Le dije a Fran que sin seguro no llevaba la moto, al final no se como, pero lo consiguió. Algún contacto en Tanger le echo un cable y le hizo el seguro allí.

Edición: Para el seguro se barajaban varias opciones:

- 1. Ir sin seguro hasta el próximo sitio grande, con cuidado que no nos pille la policía
- 2. Hacer un seguro online en España, poniendo en vez de BJL de la matrícula, BJ. El seguro en España obligaba a colocar matrículas tipo Españolas. Si nos paraban teníamos algo que enseñar y seguro que a ojos de la policía colaba. Les diríamos que el ordenador no permitía poner la matrícula bien. Otro tema sería que en caso de accidente ese seguro se hiciera cargo de los posibles daños a pagar.
- 3. La más difícil, era conseguir el seguro de tránsito

Fran no me obligó a ir sin seguro en ningún momento. Yo le comenté que sin seguro legal no conducía la moto porque me había entrado miedo al escuchar lo que el mismo me contó la noche anterior. En caso de accidente, si vas sin seguro puedes ir a la cárcel, no es broma.

Le dije que no conducía, pero que iba en el Mini de pasajero o me iba en autobús.

Finalmente, Fran que es un tipo de muchos recursos, consiguió el seguro bueno a través de un contacto que no estaba en Tánger,sino en otro sitio que no recuerdo. Da igual, teníamos seguro y podíamos continuar. 

Podíamos ponernos en marcha!!!

Desde "el barbas" pusimos rumbo a El Aioun. Fue un día de tránsito. Casi lo más emocionante fue atravesar el trópico de Cáncer.



Después de las típicas fotos continuamos. Ibamos paralelos al mar y en un punto de la ruta, vi que había unos barcos varados.

Aprovechando un control policial le dijimos a Fran que nos apetecía bajar un poco a la playa, más que nada, para que no fuera todo carretera, carretera.

No nos esperaron. Bajamos a la playa con la moto y el mini continuó. Se lo perdieron, porque el sitio era espectacular.

El guía comentó que era mejor continuar y que más adelante ya pararíamos en un sitio que conocía el. Hasta ese momento, no habíamos parado nada más que a la foto del trópico de Cáncer en todo el día y la playa estaba ahí, eran sólo 200 metros.

Total que tanto César como yo, estábamos cansados de no ver otra cosa que la carretera y decidimos bajar a la playa. Le dijimos a Fran que íbamos a la playa y que continuase. Fue una lástima no ir todos juntos, porque creo que los compis del mini hubieran disfrutado mucho del paisaje tan aluciante que había.

Imaginaros una playa kilométrica con dos barcos varados y detrás un paisaje en el que se confunde playa con desierto. De verdad que alucinante.



Después de la limpieza de filtro, la moto iba algo más fina. Les volvimos a coger en ruta. Paramos a comer o a repostar y a la hora de arrancar el Mini volvió a tirar y esa vez ya le perdimos hasta llegar a El Aioun.

Yo creo que a Fran no le sentó bien que fueramos a la playa y se picó. Porque aunque es normal que nunca esperase a la moto, no solía esperar a la moto, ese día parecía especialmente implicado en dejarnos atrás (esa impresión me dio a mi).

La verdad que no le dije nada, porque ya a esas alturas de viaje, me había acostumbrado a velar por mi mismo.

Les encontramos parados en la carretera sin gasolina. Era de noche y se habían quedado sin gasolina. Fran me dijo que no quería conducir de noche en Marruecos, pero a mi me sonó raro después de haber conducido de noche por todo Africa. Recordé la noche de Nuakchot y me hizo gracia.

Edición: Me ha dicho que no estaban sin gasolina, sino que no podían prender las luces porque si las encendían se paraba el motor. Al parecer esto también pasó en Nuakchot.

Después de hablar con Fran de este momento del viaje, supongo que no quería llegar de noche a su destino y por eso tiró lo más rápido que pudo. Que me esperase a mi o no, carece de importancia, porque como he dicho antes no solía esperar a la moto.

Esa noche en la cena, hablamos de empezar a parar un poco más. Parar a tomar café, colocar check points en la ruta por si nos perdíamos, incluso planificamos entre todos la ruta del día siguiente.

El día siguiente fue muy raro, pero eso lo dejaremos ya para el próximo capítulo...

Continuará....

Y como siempre el vídeo del capítulo


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