lunes, 22 de mayo de 2017

GAMBIA - ESPAÑA. CAP 3

Venimos de aquí.

Hoy nos toca reparar los vehículos. Sobretodo el Escarabajo viene muy maltrecho, de hecho casi la mitad del trayecto ha venido remolcado.

Tenemos dos objetivos, revisar la pérdida de potencia en la moto y revisar el Escarabajo. Para la moto, vamos a un mecánico que apareció en una Domintator. Cuando le ví, me dije, guay, este al menos sabe tocar una moto grande. Le explicamos lo que tenía y nos fuimos.

Este es un error, que aprendí. En África tienes que estar pendiente de lo que te reparan. El mecánico de la moto dijo después de reparar que habían sido las bujías que estaban muy separadas. Yo pensé que era imposible, ya que las bujías las traía yo nuevas desde España. Probé la moto, iba bien y me dije, bueno va bien, a saber que le ha hecho.

Por otro lado, estaba la tarea casi imposible de reparar el escarabajo. Fran fue a un taller que le pareció caro y al final acabamos en otro de un francés que era más caro que el anterior. De todas formas, en el taller del europeo, las cosas eran más serias. Tu realmente no miras tanto lo que te cobran sino que el trabajo sea efectivo. 

El coche necesitaba sacar motor, cambiar juntas del embrague, revisión de parte eléctrica y una puesta a punto general. Además necesitaba reparar los frenos, que si no lo recordáis sólo frenaba el freno de mano.


Con semejante panorama, Fran decidió que a partir de ese momento iríamos dos en la moto y tres en el mini.

Tuvimos algún que otro intercambio de parecer, en relación al  espacio disponible, pero rápidamente dejamos parte del equipaje que no era realmente necesario y continuamos el viaje.

Ese día, nuestro objetivo era la bonita ciudad de St Louis. 243 kilómetros nos separaban, pero como salimos tarde de Somone, por culpa de las visitas a los talleres, terminamos llegando al aterdecer.


Esta ciudad es conocida por el puente Eiffel que une la parte continental de la ciudad con la parte isleña, también es importante el festival de Jazz y la parte colonial. Realmente es una ciudad muy bonita, con contrastes brutales.






Para la elección del hotel hubo un momento raro. Fran nos dijo que apenas conocía nada, sabía de uno barato y uno normal. Al no estar claro el alojamiento, César se puso a buscar algo para el grupo por su cuenta.

Me dijo que si iba con la moto y tal, pero no me apetecía. Me imaginaba que al final sería como la infructuosa búsqueda de hotel en Passi, por lo que sinceramente ni me molesté. Sí que visité un hotel muy bonito que estaba prácticamente al lado de donde estábamos estacionados. Es como el mejor hotel de la ciudad y realmente está chulo.

Cuando César tenía tres hoteles buscados diferentes, Fran fué a otro de un Español que conocía. Había negociado un precio muy similar al que tenía César, pero al menos era algo conocido. Fuimos al hotel de Jai el Español. Se llama Siki hotel.

*Edición: Fran no conocía el hotel, quedamos en el por que era un poco más barato que los que había buscado César



Después de cenar muy bien en el mismo hotel, nos fuimos a un concierto en la parte continental de la ciudad. Un taxi nos llevó a los cinco al otro lado, donde no nos dejaron entrar porque había que pagar entrada. Tras duras negociaciones y después de hablar con Jai el dueño del hotel, entramos, pero no conseguimos ver el concierto porque se hizo muy tarde.

St Louis es prácticamente frontera con Mauritania. Nosotros nos dirigimos a Mauritania por Diama.

Tengo un vídeo grabado donde digo los trámites en la frontera Mauritana, pero básicamente es sacar la visa, el pasavan y el seguro de la moto. Cuesta todo unos 75 € a día de hoy.

Una vez cruzada la frontera, empiezan unos 40 kilómetros de pista. Aquí también se paga un peaje por cruzar un parque natural. 10 €.

La pista con una moto trail se pasa sin ninguna complicación, con una Goldwing y un Mini, las cosas se complican un poco más.

Debido a las vibraciones, al Mini se le rompió un casquillo que sujetaba el alternador y la correa del ventilador. Esta avería fue totalmente impredecible y se solucionó muy bien con un tornillo de otra parte del vehículo.

Después de la avería perdí de vista al Mini. Con la GW iba despacio, ya que la moto no estaba en su habitat natural. Todo iba de cine, hasta que pisé una zona blanda con el neumático delantero y me fui al suelo.


Agradecí mucho tener a Felipe en el asiento trasero, ya que con su ayuda fue mucho más fácil levantar la moto. De ir sólo me imagino que alguien del camino me hubiera ayudado.

Afortunadamente, no tuvimos ningún tipo de daño físico, la moto apenas sufrió daño alguno, arrancó a la primera y pudimos seguir disfrutando de esta pista semi desértica.






Continuará....

Y como siempre el vídeo de este capitulo:


No hay comentarios:

Publicar un comentario