sábado, 28 de julio de 2012

DE CABO NORTE A COPENAGUE


ETAPA 6 DEL VIAJE A CABO NORTE

Los antecedentes del Viaje:
1. Trailer de presentación
2. En recuerdo de Lecall
3. Ferry Gijón - Saint Nazaire
4. Saint Nazaire - Estocolmo
5. Estocolmo
6. De Estocolmo a Cabo Norte

Toda persona que viaja hasta Cabo Norte, va con la idea de disfrutar de lo que dicen son unos paisajes alucinantes. Es el viaje en sí, los fiordos noruegos.

En nuestro caso, contamos con unos diez días para recorrer Noruega de Norte a Sur. El primer día salimos desde Nordkapp lloviendo, la suerte que habíamos tenido el día anterior al disfrutar del sol de media noche no iba a ser eterna, trajes de agua, cargar monturas y rumbo al sur. 

Apenas tengo recuerdos ni fotos de ese primer día. Los paisajes se entristecen un poco con el mal tiempo y tu tienes que asimilar el logro que acabas de realizar. Nos quedamos en un camping carísimo (1250 NOK = 167,20 €) que solo ofrecía una cabaña con dos habitaciones y dos baños y unas vistas, eso si, alucinantes.

Fotografía tomada a la 1:00 de la mañana

A la mañana siguiente con las pilas recargadas y con un día soleado emprendimos el día donde cada curva, cada paisaje era más bonito y más increíble que el anterior. Es difícil describir como pueden existir cosas tan expectaculares, no puedo más que dejar fotos e invitar a disfrutar del paisaje.






Con semejante espectáculo de la naturaleza, alcanzar las Lofoten no es más que seguir alucinando. En el caso de las islas, las casitas de pescadores pintadas de rojo con sus tejados de pizarra negra te regalan una postal en cada mirada. De verdad, he visto cosas guapas, pero el espectáculo de esta zona está por encima de cualquier cosa que yo haya visto.







En Lofoten nos quedamos en un hytter particular, que por bastante más que la cabaña del día anterior nos cobró casi la mitad. Es importante si el tiempo te lo permite, salirse un poco de las carreteras principales y buscar carteles hechos a mano que indican que es de un particular, considerablemente mejor y más barato.

Al día siguiente, entendimos que el ferry hacia Bodo salía a las 12:00 de la mañana, pero no fué así. Había tres turnos, el de las 7, el de las 15 y otro a las 22, por lo cual nos tocaba esperar toda la mañana en la cola de un ferry.


Ese fué el primer fallo (es importante mirar los horarios de los ferrys grandes, para no perder el día), el segundo fué pecar de pininos y colocarnos en la cola de la derecha, habiendo sitio en las colas de la izquierda. En este ferry no cogen todos los coches, caravanas y motos que hay en el aparcamiento, por lo que va por orden de filas. Las dos primeras son para la gente que lo lleva reservado y las cuatro siguientes van de izda a derecha. Tuvimos suerte, pero entramos por la mínima y porque íbamos en moto, sino hubieramos perdido un día completo esperando una cola. Lo único bueno del día fue que el ferry nos salió gratis, ya que al ser los últimos y como ya zarpaba se olvidaron de cobrarnos.



Llegamos a Bodo tarde, nos dió tiempo a visitar un remolino permanente y buscar alojamiento en otro hytter particular. Vivimos un momento de pánico con el asesino de motoristas que en el fondo solo pretendía darnos unos gofres con mermelada que estaban de muerte, jeje.


Al día siguiente, seguimos disfrutando de paisajes inmensos y alcanzamos otra vez el círculo polar ártico, pero esta vez camino del Sur.



Y siguen los paisajes y el agua por todos lados



El siguiente día visitamos la carretera del Atlántico. No se porqué imaginaba que era una infraestructura de las de llamar la atención y lo que realmente encontramos fue una carreterita secundaria de pescadores. Noruega, me impresionado con sus paisajes, pero me ha decepcionado con su estatus social. Pensaba que era el país más rico del mundo y resulta que lo único que es, es un país muy caro, todo es caro, te cobran por todo, pero a la hora de la verdad no hay nada. 

Un ejemplo que pongo es que cruzamos el país de Norte a Sur sin pisar una sola autopista y no porque no quisieramos cogerlas, sino porque símplemente no hay autopistas en Noruega. Las casas están desarregladas, las carreteras bastante machacadas, se ven viejas. Hay túneles que cruzan fiordos de gran coste y dificultad, pero son antiguos, de otra época. 

Y luego están ellos, son personas frías, recuerdan a las pelis de Bond, en la que sale el típico ruso rubio frío, sin sentimientos. Estos son así, parece que no tienen sangre. Pero esto no tiene que ver con que sean Nórdicos, pues en Dinamarca, Suecia y Finlandia se ve otra cosa, mucho mejor calidad de vida.

En fin, las fotos de la mítica no se muy bien porqué carretera del Atlántico.




Al lado de Atlantic Road, está el Trollstigen que también me lo imaginaba de otra forma. Es una pasada, no se me equivoquen, pero yo creía que era un puerto largo, con un montón de curvas y una gran ascensión. Pues no, es como subir el Padrún en mi tierra, siete curvas de 180º y punto. Eso sí, las cascadas, el agua en todos los sitios y la simpática señal del troll, merecen la pena. 




El viaje continúa por los fiordos más impresionantes. Y aunque el paisaje es precioso, no es comparable al Norte.




Por esta zona hay glaciares, yo nunca había visto ninguno y llama la atención su color azulado.




De la que bajamos quedamos en un hytter como yo suponía que serían la mayoría. Tampoco es pedir nada del otro mundo, que un hotel esté limpio, tenga tele, calefacción, etc. Pero acostumbrados a dormir en verdaderos chamizos, una cabin decente se agradeció. Una cosa si, encima del fiordo era de ensueño.





Estamos empezando a estar cerca del Sur de Noruega. En esta zona otro de los atractivos es las iglesias de madera que están en ese mismo lugar desde hace más de 1.000 años. Entramos en una pagando la primada que siempre hay que pagar en Noruega, unos diez euros por ver algo que se ve desde la carretera, pero bueno sirvió para ser parte del vídeo. La iglesia es una pasada y si piensas en la edad que tiene pues quedas impresionado.


El día siguiente cogeríamos el ferry más absurdo de todo el viaje. Pasamos de Noruega a Dinamarca en un ferry que costó 165 € para luego recorrer por carretera 650 kilómetros hasta Copenague. Estábamos cansados y no pensábamos bien, porque 650 kilómetros era la distancia que había por Suecia hasta Copenague. Total que a parte del dinero perdimos un día entero viajando por las autopistas danesas.

Todo esto y mucho más está en este loco vídeo de nuestra bajada por Noruega:


Continuará...

martes, 17 de julio de 2012

DE ESTOCOLMO A CABO NORTE


ETAPA 4 y 5 DEL VIAJE A CABO NORTE

Los antecedentes del Viaje:
1. Trailer de presentación
2. En recuerdo de Lecall
3. Ferry Gijón - Saint Nazaire
4. Saint Nazaire - Estocolmo
5. Estocolmo

Salimos de Estocolmo temprano con el objetivo claro de avanzar kilómetros para llegar lo antes posible a Cabo Norte.

Suecia es un país bonito, pero monótono. El recorrido es por una especie de autopista con unos guarda-raíles que parece increíble que en un país civilizado estén permitidos. Se trata de unos postes tipo doble T, unidos entre sí por cuatro cables de acero. Las patas están situadas como a metro y medio y si un motorista cae, es seguro que dejará su vida en la carretera. Me parece increíble y además hizo que no disfrutara nada del paisaje, pues el citado guarda-raíl estaba siempre presente.


Pese a la presencia de esta trampa mortal, el viaje aunque monótono por tanta autopista y carretera recta, dejaba estampas dignas de una fotografía.




El primer día nos deja un buen montón de kilómetros y el primer camping donde empecé a sufrir el acoso de los mosquitos famosos de la zona.

El segundo día no empieza bien.


Primero tenemos un susto de Taz y Emma que se fueron al suelo sin más consecuencias que una defensa doblada y un pié pisado de Emma. El caso es que Taz me adelantó para dirigirse a una gasolinera y al hacerlo, no se dió cuenta que había un semáforo en rojo y los coches estaban frenando. Cuando se percató que los coches estaban parados no quedó otra que tirar de frenos con el consiguiente derrapaje evitando eso sí el choque con el coche precedente, pero no la inestabilidad última de la VTX. Primer susto sin más consecuencia que la defensa derecha doblada.

El segundo susto lo tuvimos un poco más adelante. Yo me puse a adelantar a un camión con tan mala suerte que el coche que iba delante justo cuando yo había salido pone el intermitente con la intención de entrar en una calle situada a la izquierda. Mi reacción fue frenar y volverme a meter detrás del camión, pero no me imaginaba que Taz iba a escasos metros de mi adelantando también. Lógicamente el no vió al coche pues se lo tapaba yo, y como mi moto frena mucho más que la suya, mientras yo frenaba Taz iba derrapando por detrás, hasta que no pudo evitar que su defensa tocara con mi maleta izquierda sacándola del soporte y echándola a rodar por el suelo. Me desestabilizó un poco, pues también rozó el top case con el manillar y golpeó ligéramente el escape. El caso es que ese golpe le ayudó a pararse y a mi aún desestabilizandome no me hizo caer.

Tuvimos suerte, pues el coche que se quería meter en la calle de la izquierda vió toda la jugada y desistió de hacer la maniobra, lo que nos dejó el margen justo para poder frenar las motos. Afortunadamente todo quedó en un susto y daños materiales.

Con todo, salimos de Suecia con un bonito homenaje gastronómico y entramos en Rovaniemi (Finlandia)


Al día siguiente visitaríamos a Yulupuli (Papá Noel) en un complejo situado justo en la línea del círculo polar ártico. Es uno de los míticos sitios que todos visitamos cuando subimos hasta el cabo Norte.



Básicamente la línea del círculo polar ártico delimita los puntos de la tierra donde al menos un día entero es de día en el solsticio de verano o de noche en el de invierno.

Visitado Yulupuki, continuamos hacia el Norte por Finlandia. Antes del paso definitivo a Noruega tuvimos ocasión de conocer el lago Inari. Realmente merece la pena, es muy muy bonito.



Ufff, sólo quedan kilómetros. Nos queda el primer fiordo por cruzar, para llegar hasta el punto más al Norte al que se puede ir en una moto. Nos está lloviendo a ratos, pero en los claros que tenemos sacamos fotos inmensas.




Dormimos en un camping que está situado a 13 kilómetros de la roca, pero antes de dormir, teníamos que ver el sol de media noche. El cielo se había despejado y lucía el sol como parece ser que nunca lo hace. Desde que se abrió este año, solo un día se vió el sol como lo vimos nosotros. Tuvimos mucha suerte. 

23:30, arrancamos motores y hacemos los últimos 13 kilómetros. La sensación cuando se ve la mítica bola que tanto trabajo cuesta alcanzar es fuerte. El sol a ratos nos va cegando, está ahí en el horizonte y luce muy fuerte, es imposible mirarlo a los ojos.


Entramos en el recinto y nos sorprende la cantidad tan grande de gente. Muchos autobuses y muchas autocaravanas. Motos también, pero menos. El día lo merece, es un sitio mágico. En un lado ves el sol que se resiste a ocultarse y en frente de el la luna, que lo saluda. De verdad que no parece que estemos en el mismo planeta.

He leído en muchas crónicas que cabo Norte en el fondo no vale para nada, que es un cacho de roca y demás, estoy de acuerdo si se visita en un día nublado, pero si lo haces en un día soleado creo que es algo que nunca olvidaré.

Había gente en la bola, demasiada, por lo que nos dirigimos a las monedas que unos niños de todo el mundo diseñaron para simbolizar la paz, la "lloca del rinconín" como la llamé yo y la tienda de souvenirs.







A las 12:30 despejó bastante, los autobuses, visto el sol de medianoche, se marchaban. Nos hicimos las fotos de rigor, era nuestro turno.





Solo nos quedaba un último homenaje a nuestro amigo Lecall, que nos dejó una semana antes de hacer este viaje. Se que le hubiera gustado conocer lo que nosotros hemos conocido, espero que donde estés lo disfrutases igual que lo hicimos nosotros.


Para finalizar, dejo el vídeo de esta subida desde Estocolmo, hasta la llegada ansiada a Cabo Norte.



Continuará....

sábado, 14 de julio de 2012

ESTOCOLMO


ETAPA 3 DEL VIAJE A CABO NORTE

Los antecedentes del Viaje:
1. Trailer de presentación
2. En recuerdo de Lecall
3. Ferry Gijón - Saint Nazaire
4. Saint Nazaire - Estocolmo

Estocolmo es una perla situada al sureste de Suecia. Es una ciudad preciosa que merece ser visitada. 

Después de una dura jornada de autopista, precedida de una noche infame en el ferry que nos cruzó a Suecia, llegamos a un más que confortable hotel situado en el centro de Estocolmo, que se agradeció muchísimo, después de las calamidades vividas en el ferry. Aquí teníamos por dos días ducha caliente, una cama y bonitas vistas.


Por una gran avenida, nos dirigimos a la ciudad vieja, como una primera toma de contacto. Ya en ese momento nos dimos cuenta que Estocolmo es una de las ciudades más bonitas de Europa. Pero el objetivo real de ese día era ver la final de la Eurocopa entre España e Italia. En un país escandinavo, a miles de kilómetros de casa, se veía mucha camiseta de la selección y no siempre eran Españoles quienes la llevaban. España crea afición, que por otro lado es más que normal.

Antes del partido

Viendo el partido, Italia se lamenta de su suerte

Pues el resultado final fue 4-0 para España, buen momento para dar cuenta de las Mahous que traje desde España para este momento. El cuerpo pedía celebración a lo grande, pero esto no es posible en un país del norte, por lo que mejor dormir y mañana seguir la jornada de turisteo.

Siendo una ciudad clásica, tiene toques modernistas en alguno de sus edificios, hay recrecidos ultra modernos en edificios clásicos y las típicas "locuras" de alguno de los arquitectos modernos.



Pero Estocolmo, es en definitiva una ciudad clásica, una preciosa ciudad clásica. El hecho de estar construida en un entramado de islas le da ese toque colorista que lleva implícito el azul oscuro del agua, mezclado con edificios clásicos y ese cielo raro en el que casi nunca es de noche.



Lo primero que hicimos fue subir a la torre del ayuntamiento, un edificio de millones de ladrillos rojos (8 millones), que desde lo alto de su torre te ofrece unas vistas de la ciudad impresionantes. No recuerdo lo que cuesta subir, pero merece la pena.





Después de la subida de los miles de escalones, seguimos por la parte antigua (Gamla Stan), allí está el palacio real, la catedral, el museo de los nobel y sobretodo un entramado de calles estrechas que tienen mucho encanto.






Después de la visita a la ciudad vieja, tocaba el primer homenaje del viaje, que no fue más que un plato del día que supo a gloria bendita. En esta ciudad, comer no es caro (unos 12 €), eso sí, bebiendo agua del grifo, que por otro lado es típico ya que presumen de tener la mejor agua del mundo.




Después de comer, una siestina y con la moto a conocer alguna isla más de la ciudad, el parque de atracciones, algún parque....





El próximo día tomaríamos rumbo al cabo Norte....


martes, 3 de julio de 2012

SAINT NAZAIRE - ESTOCOLMO

ETAPA 2 DEL VIAJE A CABO NORTE

Los antecedentes del Viaje:
1. Trailer de presentación
2. En recuerdo de Lecall
3. Ferry Gijón - Saint Nazaire

A las doce del medio día, salimos de Saint Nazaire con rumbo a Estocolmo. Nos quedaban 2.600 kilómetros de aburridas autopistas con el único aliciente de visitar el circuito de Nurbungring.

El primer día no mucho que contar, unos 1.000 kilómetros para llegar a la frontera Alemana por las conocidas autopistas de peaje francesas.

El segundo día amaneció con la locura de Nurburgring. Para preparar el viaje, había leído por algún sitio que Fernando Alonso, había comentado que es de locos ir a correr a Nurburgring. Bien, pues se quedó corto en su afirmación.




A medida que te aproximas al circuito, te vas dando cuenta del ambiente de carreras que hay. Coches super deportivos, transformados, gente con el casco dentro del coche, barras antivuelco, etc. Las motos igual, todas RR´s. 

Entrar al circuito cuesta 20 euros por dar una vuelta. Según pasas el inicio, los porches, ferraris y demás fauna te empiezan a pasar a una velocidad muy muy alta. Alucinante, de verdad. Delante iba Taz con la custom y detrás yo. Miraba más por los retrovisores que para la carretera, el warning encendido y rezando lo poco que se.

Luego llegas a unas curvas, lo llaman "el carrusel", son unas curvas superperaltadas en las que parece imposible meter el coche o la moto, pero doy fe que los chiflaos que entran aquí lo hacen.

Hay un vídeo grabado que hizo Emma, a la vuelta del viaje lo intentaré editar, pero mientras, dejo este de Fernando Alonso que da una imagen de la locura de Nurburnring.


Con el susto aún en el cuerpo tomamos dirección a Rostock, donde cogeríamos un ferry que nos llevaría a Suecia. Fuimos todo el rato por la autovan alemana, que después de lo vivido ya no impresionaba tanto ver a audis, bmw y demás fauna a más de 200. Casi todo el camino fuimos a unos cómodos para mi y no tanto para Taz, 150 km/h de marcador.

En el circuito me había dado cuenta que no llevaba documentación de la moto, por lo que temía que en el ferry me la pidieran y no pudiera pasar, pero no me pidieron nada, ni siquiera el DNI. Para adentro pues!

A punto de embarcar camino de Suecia

En el ferry, la primera sorpresa es que nadie nos ata las moto. Tenemos que amarrarlas nosotros mismos. La segunda es que no hay sillas para dormir. Mucha gente llevaba sacos e incluso unos llevaban hasta un colchón para pasar la noche, nosotros nada. Nos tocó "dormir" en el suelo....


Emma y Taz en el comedor del ferry

A las siete de la mañana el ferry llegó a Suecia y nosotros tomamos rumbo a Estocolmo. Antes de emprender viaje, decidimos visitar el puente de Oresund. Este puente-túnel, une Dinamarca con Suecia en 80 kilómetros y por pasar hay un peaje de 20 euros. La idea no era atravesarlo, pero mi despiste nos jugó una mala pasada y nos fuimos directos a las cabinas de peaje. Tras un pequeño momento de pánico decidimos saltar una barrera, después otra y salir por la tangente a una carretera comarcal. No era plan de hacer 160 kilómetros más y pagar 50 eurazos....

Puente de Oresund

Desde aquí y tras 600 kilómetros por autopistas con guardarrailes asesinos, tormentas de órdago y a ratos algo de sol, llegamos a Estocolmo

Continuará....