martes, 26 de julio de 2016

MOTORBEACH 2016

El año pasado estuve en el motorbeach sólo el viernes y me moló el ambientillo que había. Mezcla de surf, motos, furgos, coches clásicos... 

Una mezcla que a mí personalmente me gusta. Además nos juntamos una buena cuadrilla capitaneada por Sergio Hierro, los vitorianos, algunos asturianos y el gran Fran Pardo de averturate y vive

Hacía tiempo que no sacaba la moto, de hecho la última vez que la había sacado fue cuando la recogí del taller, recién revisada para dar un rule este verano. Ya me extrañó que arrancara con quejidos, pero lo confirmé cuando después de llegar a Gijón, donde había quedado con Gayo, no me arrancó.

Recordé mi propio consejo dado en Grandas de Salime a un harlero, que mirase si tenía los bornes flojos y voilá, esa fue la gran avería del día.

Me vino bien, porque practiqué un poco y me pareció que no me falta ninguna herramienta importante, osea que voy al menos algo preparado, ya que hasta ahora nunca llevaba ninguna herramienta en la moto.

Total, que entre pitos y flautas llegamos al motorbeach.

Una vez instalados, nos fuimos a dar una vuelta para ver las tiendas, las motos y demás cuestiones de interés que nos dejaba entrever el evento.










Nos quedamos por allí a cenar y copetear un poco, entre buena música, gran compañía, risas, etc y una de las puestas de sol más guapas que recuerdo. Vaya sitio!!




Por la noche nos recogimos a una hora prudencial y como me aburría, entré en una página de apuestas por internet bastante interesante, porque tiene información sobre ofertas y cuotas mejoradas de todas las casas de apuestas que existen en España, gracias a eso, subvencioné parcialmente mi semana. Ahora puedo decir que por el momento, apuestas-deportivas.com, es una de las mejores páginas de apuestas deportivas que he visitado.

Al día siguiente amaneció medio soleado, medio nublado. Menos mal, porque con sol, lo único sensato era estar en la playa.

Navegamos entre chiringuito y la zona de acampada, donde Sergio, nos obsequió con una rica paella para 20 que estuvo muy rica y sentó de maravilla.

Por la tarde seguimos con el ambiente chiringuitero, esta vez con otro mítico, Roberto Naveiras, que vino acompañado de su mujer y matamos la tarde con charlas variopintas, sencillas, humildes y no por ello sin falta de interés.




Por la noche, muy contento yo, tropecé en el prado de camino al chiringuito en un agujero que apareció de repente para joderme un poco. Retorcí la rodilla, me hice un pequeño esguince que en momento apenas me resultó doloroso, pero al día siguiente las pasé canutas para recoger la tienda y poder conducir la moto.

Soy el pupas, jaja. 

Mientras escribo esta minicrónica, parece que me estoy recuperando bien a base de hielo, ibuprofeno y una rodillera.

Más me vale, porque el viernes que viene, voy a hacer uso de mis merecidas vacaciones veraniegas y me voy a dar un rulín por hasta donde llegue.


Un placer a todas las personas que han compartido este fin de semana tan bueno conmigo.

domingo, 17 de abril de 2016

PORTUGAL EN MOTO (ALENTEJO)

Alentejo, es una región geográfica, histórica y cultural del centro-sur y sur de Portugal. Literalmente, en portugués significa «más allá (além) del Tajo (Tejo)».
El Alentejo incluye las regiones de Baixo AlentejoAlto AlentejoAlentejo Central y Alentejo Litoral, en un total de 47 municípios. Además de eso, era parte de la antigua comarca del Alentejo (hasta 1801) el municipio de Olivenza, que desde entonces pertenece a España.
Limita al norte con Beira Baixa, al este con España (Andalucía y Extremadura), al sur con el Algarve y al oeste con el Océano Atlántico,Ribatejo y Estremadura.
El área del Alentejo es de 27 272 km² (29,6% del país) y su población es de 537 556 habitantes (5,1% del país). La densidad de población del Alentejo es de 19,1 hab./km².

Nuestro viaje (el de Fran Brighton) y mío, consistía en una semana por esa zona de Portugal que ninguno conocíamos, la teníamos cerca de casa y en principio era asequible en cuanto al monto económico se refiere.

Además llevaríamos tienda de campaña, alternando días en hotel con otros días en acampada libre.

El primer día aprovechamos para pasarnos a la convivio de Castello Branco donde conocimos a gente super encantadora del mundo de la moto (los motards). Nos acogieron estupendamente como amigos de toda la vida, un placer.


Al día siguiente comenzaría nuestro periplo por tierras portuguesas. Pusimos dirección a Evora, que es el punto central de la zona. 

Évora es una ciudad portuguesa, capital del Distrito de Évora. Está situada en la región de Alentejo, sub-región del Alentejo Central, y cuenta con una población de 56.596 habitantes (2011).1 Evora es la única ciudad portuguesa miembro de la Red de ciudades más antiguas de Europa.
Su término municipal es uno de los más grandes de Portugal, con 1.307,08 kilómetros²,2 subdividido en 19 parroquias. La ciudad limita al norte con el municipio de Arraiolos, al noreste con Estremoz, al este con Redondo, al sudeste de Reguengos de Monsaraz, en el sur por Portel, al suroeste por Viana do Alentejo y al oeste por Montemor-o-Novo. Es sede de Distrito y antigua diócesis y metrópoli eclesiástica (Archidiócesis de Évora).
Su centro histórico, bien conservado, es uno de las más ricos en monumentos de Portugal, lo que le vale el calificativo de "Ciudad-Museo". En 1986, el centro histórico de la ciudad fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.3

En Evora visitamos el casco histórico y al día siguiente la famosa capilla de los huesos. Merece la pena.







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Al lado de Evora está el Crómlech de los almendros:

El crómlech de los Almendros (en portugués Cromeleque dos Almendres) es uno de los monumentos megalíticos más importantes de la península Ibérica y uno de los más importantes de Europa no solo por sus dimensiones sino por su estado de conservación. Se encuentra en el municipio Nossa Senhora de Guadalupe en la región de Évora (Portugal).

Para llegar hasta aquí tuvimos que pasar una pista facilona, pero que con la lluvia nos dio algún que otro susto, ya que resbalaba bastante.



Después pusimos dirección al parque natural del Guadiana con punto de referencia Mértola, pasando por Moura y el embalse mayor de Europa. En Mina de Sao Domingos acampamos cercanos a un furgo perfecto.

Salio todo bien, teníamos sitio bueno, madera bastante y la luz de la luna alumbrando un cielo acompañado de estrellas




La pena fue que nada más meternos en la tienda, empezó a llover y ya no paró en toda la noche. Esa noche, dormí mal.

Al levantarnos, milagrosamente no llovía, por lo que pudimos recoger todos los trastos y dejarlos guardados para la próxima ocasión. Ese día acabaríamos durmiendo en la masificada costa del algarve portugués. En portimao.

Antes visitamos en pego do inferno. Ver el video:


Después, como decía, nos fuimos hasta Portimao. 

A la mañana siguiente tocaba llegar hasta el cabo san vicente y subir por la costa atlántica portuguesa.

En cabo san Vicente, he estado tres veces, pero es un sitio que no me importa repetir, está muy chulo.









Desde aquí llevábamos idea de acampar, pero ese día no nos cuadró nada bien. No encontramos sitio chulo, por lo que terminamos parando en un pueblo precioso llamado Vila Nova de milfontes. Lo bueno, es que buscando, nos adentramos en todas las calas, que son una pasada. Además nada saqueados por el turismo, como la anterior costa visitada.





Desde ese pueblín tiramos hasta Sines, pero Sines, ya es un pueblo muy feo, por lo que en este punto retornamos hasta el interior a seguir conociendo la zona de Alentejo (interior ) que nos faltó.





Como la anterior noche no pudimos hacer acampada libre, esta vez lo intentamos de nuevo con más suerte. Localizamos un ribereño sitio entre Evora y Redondo en el que también tuvimos suerte de hacer fuego de manera inmediata con leña que había allí.

Esa noche pudimos dormir bien acompañados de los mil sonidos de aves que se escuchan por la noche.




Para terminar nuestro periplo por tierras lusas, solo nos quedaba visitar Elvas y su castillo y empezar a subir rápido, ya que amenazaban mucha lluvia.




Llovió tanto que no tuve tiempo ni ganas de sacar la cámara. Dormimos en Béjar y la gente de allí nos acogió estupendamente, sin conocernos de nada, nos hablaron como de toda la vida. Recomendable.

Y hasta aquí mi crónica del viaje, espero que os guste!