sábado, 18 de abril de 2020

MARRUECOS NOMAD TRAIL (Parte 2)



Amanecimos en aquel bosque en el que descansaron nuestros huesos, nos tomamos un buen desayuno matutino, recogimos el equipo de acampada, cargamos las motos y nos pusimos en marcha.

El día de hoy va a ser todo off road. En toda mi trayectoria motociclista jamás había hecho un día sólo de ruta fuera del asfalto y lo noté. Las pistas por las que transitamos no eran especialmente complejas, pero la falta de confianza y la novedad de la situación, hicieron que lo pasase mal, sobretodo al principio del día.

La primera parte, transcurrió por zonas más desérticas, caminos que muchas veces se perdían y cuando estaban estaban algo rotos. Me daba rabia ser el peor del grupo, sólo me reconfortaba que el coche iba aún más lento y realmente no se estaba esperando por mí, sino por el coche.





Cuando empezamos a rodar, se apuntaba mucha gente novel y recuerdo que había que esperarlos. En aquella época, la verdad es que a mi nunca me importaba esperar, y ahora en esta situación, me daba la sensación que los compañeros no les estaba afectando en demasía que yo fuera más lento.

Si me dio la impresión que al organizador, le daba rabia que el coche no fuera más rápido, pero lo cierto es que la cosa nunca fue a mayores.

Ese día no hice ninguna foto, eso da la imagen de que no paramos para nada. Pero en el mercado si grabé algo. Os pongo el vídeo en este momento de más o menos esa parte.


Como se puede apreciar, el mercado era de los auténticos. Ciertamente no recuerdo exactamente en que pueblo fue, pero si recuerdo que me pareció muy auténtico. 

Son sitios en los que hay mucho polvo y en general poca higiene, pero los productos son frescos y buenos. La comida que se puede comprar aquí está en perfecto estado, no hay que tener recelos.

Ese día compramos cordero como plato principal. La compra era para la cena, ya que la comida la hacíamos de "bocadillo cunetero".

La segunda parte del día fue más sencilla. Tomamos una pista rapidísima en la que marcamos velocidades cercanas a los 100Km/h. Era la típica pista de graba compactada en la que ya circula cualquier tipo de vehículo. 

Pese al cansancio acumulado del día, esa parte la llevé bastante bien. Eso fue hasta que Carlos pinchó la rueda delantera. Afortunadamente se dio cuenta que algo no iba bien y bajó el ritmo.

La ruta prevista para ese día ya estaba comprometida, pero con el pinchazo, quedó definitivamente anulada. Allí mismo, provistos de palancas, cámara, compresor y maña reparamos la avería.


Tuvimos una ayuda fundamental en el bueno de Ibrahim, que se notó claramente que no era el primer neumático que cambiaba.

Al final la única consecuencia fue que la flamante llanta de la Africa Twin de Carlos, quedó ligeramente rayada, pero en verdad, sin muchas consecuencias.

La noche se nos cayó encima y reparado el pinchazo tocaba buscar sitio para acampar. El lugar elegido fue una especie de laguna en la parte trasera de un río. Estuvo muy divertida la llegada, saltando por entre los montículos con las motos.

Cenamos y por la noche pasamos frío. No en vano esa noche la moto marcó -2ºC.


Amanecimos con el frío calado entre los huesos, pero en breve salió el sol y continuamos marcha. Esta vez lo haríamos por carretera debido a que el día anterior se había perdido bastante tiempo.

Hicimos el tramo de carretera de forma sencilla hasta la base de la cárcel portuguesa. En este viaje, fue cuando conocí este fantástico lugar al que he regresado ya un montón de veces. Os dejo foto de las vistas.



La subida a lo alto de la cárcel portuguesa, tiene su complejidad, pero no tanta como para no poder subirla. Desde aquí ya en Merzouga, nos fuimos a descansar al hotel Mohayut. Os dejo el vídeo que completa el capítulo.

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