martes, 7 de abril de 2020

MARRUECOS NOMAD TRAIL (Parte 1)


Esta es mi cuarta vez en Marruecos. La primera vez bajé con Chester, Emma, Lecall y Taz. Hicimos un viaje bonito, pero muy novel. Aquí está esa crónica.

La segunda vez, se hizo un viaje algo más típico. El viaje lo realicé con la excelente compañía de Fran Brighton. Aquí la crónica.

La tercera vez, fue de paso. Veníamos de Gambia y atravesamos de Sur a Norte por la costa todo el país. En ese caso no enlazo la crónica porque el viaje no fue a Marruecos en sí, sino que simplemente fue un país de tránsito.

Y aquí estamos. Repitiendo un viaje organizado, después de la experiencia del Gambia-España.

"Marruecos Nomad Trail" es un viaje organizado por Eduard López Arcos de Ride to Roots. La idea del viaje, es atravesar Marruecos desde el Norte hasta Merzouga por el lado más oriental del país, utilizando principalmente pistas de tierra. Los hoteles son de miles de estrellas, es decir se acampa durante la ruta.

Después de haber hecho el viaje de Gambia, quería volver a probar la experiencia de un viaje organizado, junto a Eduard. Además me sedujo la idea de hacer un viaje por off road. Ciertamente tenía muchas dudas de si sería capaz, pero hablando con el organizador me terminó convenciendo que no habría problema.

Es tontería, pero antes de hacer ese viaje, me hice un curso de Off Road, os dejo aquí el vídeo en cuestión. Uno de los que más visitas tiene en el canal de Youtube.


Soy sincero, el curso no respondió a mis expectativas. Algún día trataré de ello. Bajo mi punto de vista fallaron varias cosas a nivel organizativo y de aprendizaje. Tiempo atrás intenté organizar yo este curso, no como instructor que no estoy capacitado, pero sí como coordinador, para ofrecer el curso que yo esperaba. Lamentablemente Nacho de la Concha estaba saliendo de una operación y no pudo ser. Porque he de decir, que si algo bueno tuvo el curso, fue a su formador.

En fin, que me derivo. Estamos en el Nomad Trail.

El viaje comenzaba en Almería. Lugar desde donde se embarca en el ferry que te tiene que llevar a Melilla.

Yo salí el viernes desde Asturias e hice noche en una pensión de mala muerte en Ávila (lo más barato que encontré). El sábado que tenía todo el día, rodé desde Ávila a Almería pasando por Toledo. Principalmente lo hice evitando autovías.

Aún me hube de entretener en Ávila cuando metí la pezuña en la cámara de casco gopro y la rompí. Uff, es tenso, porque sin esa cámara, cambia totalmente la forma de contar el viaje. Al final después de visitar varias tiendas sin encontrar repuesto, apañé con la ayuda de un comerciante local. El apaño consistió en hacer un agujero e la entrada del micro de la otra carcasa de cámara que llevaba.

A Almería llegue con la noche. Allí me estaban esperando los otros dos componentes del viaje. Carlos de Barcelona y Daniel de Burgos. Cenamos algo picante en las inmediaciones del puerto y compramos los billetes del ferry. Según para donde vayas y de donde vengas, el ferry nocturno de Almería a Melilla es buena opción. No es especialmente caro y ahorras la noche. Va muy despacito, por ese motivo tarda como seis o siete horas en hacer el trayecto. Mirar si va despacio, que las motos van "atadas" con una cuerda....


Al día siguiente habíamos quedado con Eduard en el café París. Un muy buen lugar para desayunar. Hay imágenes que se te quedan grabadas, una de esas fue cuando llegó la BMW F800 del organizador. Me dio la impresión de ser uno de esos que hacen el Dakar. La imagen es esa, las maletas de agua/gasolina de la moto, el casco, las gafas off, el macuto... Es una imagen que perdura en mi retina.

Junto con él, también iba Raquel "Reich indomable", también conocida en el mundillo motero. Pienso que más ahora en el 2020 que en el año el que la conocí objeto de esta crónica escrita (2017).

También iba en su enorme pick-up, Ibrahim, que aunque estaba trabajado, se terminó convirtiendo en un integrante más del viaje.

He de decir, antes de continuar, que la frontera Melilla-Nador es bastante tediosa. Se tarda un buen rato en atravesar, pero nuestra paciencia es infinita, osea que pan comido para nosotros.

De Nador nos dirigimos hacia el Este en dirección a Argelia. La idea es bajar por una parte poco conocida del país Marroquí y por consiguiente, más rural y auténtica.


Salvo algún tramo roto, nuestro viaje fue por carretera. Al finalizar la jornada, tuvimos que echar gasolina en una cuadra. Una de las imágenes del viaje. Te da la sensación de estar haciendo un viaje a sitios inhóspitos, la gasolina sale de un bidón a una garrafa. Las hay de varias medidas para ir contando a cuanto asciende el monto total y se introduce en las motos, con el socorrido filtro que trajo Daniel. Precioso.



Después de repostar, caminamos unos pocos kilómetros más y en un bosque de lo que probablemente fueran pinos, acampamos.

La parte de la acampada en mi caso no reviste ninguna dificultad, ya que llevo haciéndolo años. No tanto en el caso de los otros viajeros que les costó un poco más poner cada cosa en su sitio y pasar una noche agradable.

La noche en la tienda no todo el mundo la pasó igual, pero al calor de la hoguera creo que todos nos sentimos reconfortados. Es posible que ayudasen las voll-dam de Carlos, quien lo sabe. El caso es que nos sentimos a gusto, comiendo a la brasa los productos del mercado, no recuerdo, pero casi seguro que comimos pollo a la brasa.


En Marruecos es muy habitual que si acampas, te vengan los vecinos a saludar. Esta vez, no fue una excepción. Ibrahim se ocupó de informar el cometido de nuestro viaje a los vecinos y ya no regresaron en toda la noche. Al día siguiente nos trajeron pan, pero eso ya será objeto de la próxima crónica.

Como suele ser habitual os voy a dejar el vídeo de aquel día, espero que os guste.


Si quieres viajar conmigo a Marruecos, no dudes en ponerte en contacto conmigo en el correo viajesmividaenmoto @ gmail.com. Iré actualizando AQUÍ con los viajes que se organicen

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