lunes, 28 de marzo de 2011

MARRUECOS 2011


DIA 1. OVIEDO - ALGECIRAS. 957 Km.

Al final tuve que salir a las 14:30 y llegué a Algeciras 8 horas y media después, lo que arroja una media de 112,58 Km/h.

En España ha salido una ley absurda que obliga a viajar por autopista a una velocidad máxima de 110, como se observará, la ley en cuestión me la pasé por el arco del triunfo, viajando a velocidades que llegaron a los 180. No llevo antiradar, pero cuando hago esto, es porque suelo seguir a coches de gama alta tipo Audi A8. A quien más me costó adelantar fue a la guardia civil, que ni ellos siguen lo del 110 y tuve que apurar un poquito.

En fin, como decía a las 11 de la noche llegué a Algeciras donde me reuní con el resto de la expedición. Taz y Emma con la VTX 1300, Chester con la Shadow 750 y Lecall con su recién estrenada BMW R1200GS.


DIA 2. ALGECIRAS - CASABLANCA. 340 Km.


Salimos tempranito de Algeciras con la idea de pillar el ferry de las 9:00. Nos dirijimos al puerto y estábamos buscando donde se compraba el billete cuando unos gorrillas nos dijeron que fueramos a su establecimiento. Por 15 euros más sacamos los billetes. Decir que si alguno vais, los compreis directamente en el puerto, donde pone "vehículos con billete" os meteis para allí y ya hay un sitio donde lo venden.

Montamos en el ferry y en un viaje rápidito con la mar como un plato llegamos a Tanger med (puerto recién construido a las afueras de Tanger).

De lo que había leido por internet, yo pensaba que en la frontera había que sobornar a la policia para pasar rápido y la verdad que para nada. Según llegas te hacen rellenar un papel con tus datos y los de la moto. Como era la primera vez tienes que ir a un edificio que está a tomar por culo y allí te dan de alta en el sistema (lo único que estaba mal organizado) y después caminando vuelves a donde están las motos y sin más has entrado en Marruecos.

Se me olvidaba que en el ferry ya te dan el visado del pasaporte, al final está bien, porque ganas esa hora del ferry en arreglar parte de los papeles.

Para salir se coje una autopista de peaje muy parecida a las carreteras que tenemos aquí en España salvo porque hay gente caminando por el arcén y también cruzan la calzada, vaya, que no se cortan.


Paramos en Asilah a comer en casa garcía. Muy bien. Como era el primer día no comimos nada marroquí y nos inclinamos por unas gambas y un pescadín acompañado de una buena cerveza. El pueblo está bien, es bastante turístico con una buena playita.

Después de comer, seguimos por autopista hasta Casablanca a donde llegamos anocheciendo. Casablanca es una ciudad de 5.000.000 de habitantes muy caótica. Para llegar al hotel nos tuvimos que adaptar muy rápido al tráfico, aquí no hay preferencias, la gente pasa y cruza por donde puede y el claxon se toca continuamente. Fue toda una experiencia vivir este caos que pese a todo mantiene un cierto orden una vez que te acostumbras.

Sin incidencias llegamos al hotel que teníamos reservado que se encontraba muy cerca de la medina vieja. Subimos las cosas y al rato nos fuimos a dar un rule.

Entramos en la medina y el choque fue fuerte. Había gente por todos los lados, no había ni un solo turista y como anochecia daba un poco de respeto estar ahí. Al principio veías madres con sus hijos, pero a medida que iban cerrando los comercios se empezaba a ver gente más chunga y eso uniendolo a las minicalles y que menos Taz, yo creo que ninguno acertaríamos a salir solos del laberinto de calles, cuando menos hacía que estuvieramos un poco acojonadetes....


Ya de camino al hotel, paramos a cenar en un bar como un marroquí más, tomamos unos bocatas de carne y de corazones y para beber te a la menta. La verdad que estaba todo rico.


Desués de comer el bocata, nos fuimos a una pastelería que en Marruecos son bastante típicas. Era tarde y ya se empezaba a ver lo peor de lo peor. Niños esnifando pegamento y gente con bastante mala pinta. Es curioso como corrompen las grandes urbes.

Para rematar, como en este pais es imposible encontrar alcohol, nos tomamos una cervezuca en la discoteca del hotel. Había dos maromos en la puerta como armarios y cuando entramos dentro, no encontramos a nadie. Era como tipo pub. Nos dieron la carta y cuando vimos la cerveza a 100 Dh pensamos que de puta madre, 1 eurito, pero luego con ella puesta nos dimos cuenta que eran 10 euros, que acabaron siendo 12 por ser fin de semana. A este precio calló una y poco antes de marchar se nos puso a tocar una orquesta que tenían allí, pero lo dicho con estos precios tan populares y con el cansancio acumulado del dia nos fuimos a dormir.


CASABLANCA - ESSAOUIRA. 368 Km.

El paisaje más alucinante de todo el camino.

Salimos del hotel prontito y como era domingo el tráfico cambió de manera radical. En Casablanca no hay mucho que ver, es una ciudad nueva (hacia 1910 tenía solo 100.000 habitantes), pero entre lo que tiene es la mezquita de Hassan II padre del actual rey de marruecos que mandó construir este templo faraónico encima de un barrio de chavolas con un coste terrible. Es el templo más alto del mundo.



Visto el templo, cojimos carretera nacional que de autopistas ya ibamos servidos y fue uno de los aciertos del viaje. La primera parte la hicimos por carretera "roja" (lo que aquí sería una nacional) y la segunda por carretera "amarilla" (una regional).

Las nacionales no tienen arcén pero si dos carriles asfaltados, las regionales tienen medio carril asfaltado y el otro medio en tierra. Bastantes controles de tráfico en la nacional, ninguno en la otra. Y como anécdota decir que rápidamente nos dimos cuenta que la raya del medio solo sirve para separar los carriles, ya que aquí se adelanta donde se puede, independientemente de si la raya es continua o no.






Comimos a mitad de trayecto en un barín que encontramos. Nos hizo lo que tenía, ensalada y cordero. Y continuamos disfrutando del paisaje hasta llegar a Essaouira.

Essaouira es un bonito pueblo turístico. Aquí esta todo limpito, hay aceras, se ven buenos coches... Lo malo es que está lleno de gente que intenta ganarse la vida del dinero del turista. Nada más llegar igual nos encontramos con diez o quince personas que desde la acera te enseña las llaves de su hotel, luego ya en el pueblo, la gente nos seguía acosando para que guardaramos las motos en el aparcamiento, para si queríamos hotel, para si queríamos restaurante...

El GPS nos marcaba el hotel dentro de la medina, pero era peatonal, por lo que desoyendo lo que nos decían nuestros acosadores, preguntamos a la policia si nos dejaban meter las motos dentro de la zona peatonal y accedieron.


Al final tuvimos que "contratar" a un chico, que la verdad fue de los pocos que nos comentaron si queriamos ayuda de una manera más normal sin caer en el acoso de sus compatriotas. Nos llevó a guardar las motos al aparcamiento que acababamos de rechazar, luego nos acercó al hotel. Descargamos las motos y las cosas nos la llevó un hombre que llevaba un carrito y más tarde fuimos a reservar la cena en el restaurante que nos aconsejó nuestro guia.

Después nos metió en la trastienda de su establecimiento y antes de hacernos comprarle algo, nos obsequiaron con una actuación de tambores de estos que se tocan con la mano, tipo bongó. La verdad que tocában de impresión



Después de la actuación, nos enseñaron cosas que tenían. Ellos decían que eran bereberes, y puede que fuera verdad. Nos sacaron piezas de plata y nos contaban historias de ellas, como una pieza con una espiral que significaba que los tuareg estaban viajando constantemente, o la cruz tuareg que les servía para orientarse en el desierto, ya que siempre viajan de noche.

Al final le compramos bastante y tuvimos nuestro primer contacto con el regateo. Después nos fuimos a cenar al restaurante, donde cenamos con vino marroquí y con el puntín del vino a la terraza del hotel donde entre charlas y risas acabamos la petaca de Chester. Un dia perfecto.


ESSAOUIRA- MARRAKESCH (Pasando por el bajo Atlas). 177 Km.

Después de desayunar en la terracita del Riad (especie de hoteles con encanto tipo hotel rural), otro señor nos llevó las cosas a las motos por creo que un euro y de nuevo nos lanzamos a la carretera.


La carretera que une Essaouria con Marrakech está impecable. Es una via con doble sentido para cada lado, es seguro que por esta zona vienen muchos turistas y por eso lo tienen muy cuidado. A 50 km de nuestro destino nos desviamos para intentar llegar a ver algo del Atlas.


Y así tiramos hasta que la carretera literlmente desapareció, siendo atravesada por un río. Por no hacernos los machotes dimos la vuelta, solo Lecall lo cruzó para divertirse un rato con la trail.


Mientras dábamos la vuelta llegó un taxi que llegaba al pueblo siguiente y de el a parte de personas se bajaron dos corderillos y una oveja.

Total, que dimos la vuelta y comimos en un pueblo de la zona, en la que pareciamos extraterrestres por unos dos euros cada uno.


Sin más incidentes cojimos carretera con el Atlas observándonos rumbo a Marrakech.


Marrakech es la capital turística del pais, muy cuidadas sus calles y con un tráfico normal es un contrastre enorme con la capital económica (Casablanca). Marruecos tiene muchísimos contrastes en función de la zona en la que te encuentras.

Descargadas las cosas del hotel nos fuimos hasta la plaza Jamma el Fna, que es una de las plazas más típicas donde te encuentras encantadores de serpientes, vendedores de agua, contadores de historias, malabaristas y lo que te puedas imaginar. También hay restaurantes al aire libre, donde cenamos y de la plaza pasas al zoco y la medina.




Aquí al contrario que en Casablanca si hay turistas y eso significa acoso por parte de los lugareños. Fué algo totalmente agobiante evitar a los encargados de los restaurantes como uno a uno nos ofrecían todos lo mismo. Al final nos quedamos con uno que nos resultó simpático porque se autodenominaba Imanol Arias.....


Después de cenar cojimos un taxi previa disputa de tres taxistas bajando el precio de los 120 Dh iniciales a 40 Dh.


MARRAKECH - BENI MELLAL (Pasando por las cascadas de Ouzoud). 195 Km.

Para mi Ouzoud era uno de los objetivos de mi viaje a Marruecos, hace ya un tiempo que llevaba planeando ir a este sitio y al final lo he conseguido.

El viaje hasta las cascadas fue corto, dejamos atrás el paisaje semidesértico del bajo atlas y llegamos de nuevo al verdor habitual en esta época del año de Marruecos.

Cuando llegamos a Ouzoud, ya cojimos como estábamos acostumbrados a un chico que nos ofreció aparcamiento para las motos y nos guió muy bien todo sea dicho por las cascadas. Nosotros fuimos por el camino difícil y volvimos por el fácil.


De repente y antes de empezar a descender ya aparecen las cascadas. Nuestro guía nos dice que tienen una caida de 110 metros siendo las segundas más altas de Africa por detrás de las cataratas victoria.


Cuando llegas al pie de la cascada, sino estabas impresionado ya, terminas de estarlo.


Vemos los monos que viven allí en estado semisalvaje, nos enseña las cuevas de los hombres prehistóricos que están al otro lado, los fósiles y después de la foto de rigor nos lleva a un restaurante en el que comimos como siempre comida marroquí en una de las vistas más impresionantes que he podido disfrutar.



Cerramos el precio con nuestro guía y continuamos camino de Beni Mellal. El camino que nos lleva a Beni Mellal es precioso como siempre en este pais.


La parada en Beni Mellal era totalmente técnica, por lo que cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir.


BENI MELALL . FEZ. 287 Km.

Etapa tranquila por no ser el susto que nos dimos al pisar un manchón de grasa que casi acaba tirando a Taz. Comimos de camino en un pueblo de paso y llegamos al hotel de Fez.

Fez es de las inmemoriales ciudades imperiales, quizás sea uno de los símbolos más importantes de Marruecos. Cuenta con calles laberínticas y la Medina de Fez el-Bali (antiguo Fez) es de los mayores emplazamientos medievales que existen actualmente en el mundo, y las puertas y murallas que le rodean potencian su magnificencia.

Aquí contratamos a un chico para que nos cuidara y lavara las motos por la noche y un guía para que nos enseñara la medina. Al final te vas acostumbrando a hacer las cosas así, porque una vez que vas acompañado de un marroquí los demás lo respetan y no te aburren como cuando vas solo.


En la medina vemos uno de los múltiples palacios reconvertido a restaurante, una farmacia natural típica de Marruecos y una curtidora, a parte de perdernos en las estrechísimas calles de la medina.





Vista la medina y previo regateo con los taxistas (increible el acoso de la gente si no llevas guía), nos montamos en un taxi que la verdad es de foto



FEZ - CHEFCHAOUEN - TANGER. 364 Km

Pues esto se acaba, el último día en Marruecos. Para ser el último día, nos tocó bastante movimiento. La ruta elegida por el GPS hasta Chefchaouen no era por nacional, sino que atajaba. Y tuvimos mala suerte, porque la carretera estaba en obras y se complicó bastante. Aquí no es como en España que se habilita un carril provisional, aquí echan la zahorra y sin compactar y sin nada meten a los vehículos. Las motos la verdad que bien no lo pasaron, yo estuve a puntito de irme al suelo al adelantar a una furgoneta. Pero al final lo libramos bien.



Poco a poco fuimos llegando a la nacional, eso sí, baches sorteamos unos cuantos...


Ibamos subiendo casi sin enterarnos el Rif, hasta llegar incluso a 1700 metros de altitud, después y más o menos para la hora de comer llegamos a Chefchaouen. Este pueblo es la capital de Rif y por tanto cuna del hachís.

Según nos contó el guía que contratamos, el pueblo lo están comprando muchos españoles que están arreglando el pueblo y adecuando las casas como pequeños hoteles.

La idea es buena, es como la Ibiza de los porros, sitio bueno para tomarse unas buenas vacaciones. A parte de eso, el pueblo es precioso, con el inconfundible color azul de sus casas.





Desde aquí hasta Tanger por autopista y rapidito. Marruecos no nos podía abandonar sin una anécdota más. Haciendo caso a uno de los "gorrillas" que hay en la zona de venta de billetes tomamos el barco equivocado, cinco horas tardamos en pasar de Tanger a Algeciras. Lo primero que vimos es que al barco le estaban soldando la rampa de entrada y lo último como viajaron nuestras motos atadas a una escalera con una simple cuerda.


Después de dormir en Algeciras, nos dirijimos a la kdd del shadow custom club en Torrevieja, pero eso ya es otra historia.


Marruecos es un pais sensacional, tiene contrastes increibles. Hay un mundo entre ciudades como Marrakech o Casablanca y un abismo entre estas ciudades y las zonas rurales del bajo atlas. La gente vine mucho de la ganadería, en las zonas remotas se respira felicidad. Los niños están escolarizados, te los encuentras llendo a pie por la cuneta a la escuela en todo momento.

La sensación de ver como nos saludaban los crios cuando pasabamos con las motos es única.

Este viaje me ha hecho cambiar en cierto modo la percepción que tengo de algunas cosas y me ha demostrado que la felicidad no se alcanza con cosas materiales sino casi más bien al contrario. La frase esa de no es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita es cierta.

Si podeis, ir a Marruecos, porque realmente es una experiencia única. Nosotros volveremos a conocer la zona del desierto que en esta ocasión no nos dió tiempo.

V´ssss y espero que os haya gustado el relato

Para finalizar os pongo un vídeo del viaje que hice tiempo después gracias a los planos que fue grabando Taz.


domingo, 13 de febrero de 2011

JAVALISTREFFEN 2.011

Sergio Decoster escribió:

La llegada al campo de refugiados de anzánigo, cuya tapadera es un cámping rancio al estilo kosovar, fue especial. Lo primero que pensé es qué hacía tanta gente ahí para lo que es en sí esa concentración. Conclusión: son actores pagados por el cámping. La gente se dividía entre los lugareños tipo rústicos con bata boatiné y zapatillas (literal), y gente que venía de fuera bastante despistados los que eran su primera vez, mientras los veteranos ya estaban dentro del bar pidiendo "lo de siempre".



Me parece cuando menos curioso, que esta concentración lleve ya 22 ediciones, pero bueno, esto lo dejo para el final. Ahora toca el relato del fin de semana.

Por una vez y sin que sirva de precedente, escojimos la opción de ir sin prisas, por lo que el plan era salir el viernes después de trabajar, hacer noche en Vitoria y luego el sábado a media mañana tirar para Anzánigo. El plan salió muy bien, supongo que lo repetiremos más veces.

A Vitoria fuimos por una ruta mixta nacional-autopista, con tramos muy chulos como el de San Vicente de la Barquera. Llegamos a Vitoria a eso de las nueve de la noche.

En Vitoria nos esperaba la rama dura del Shadow Custom Club, lo tenían todo preparado, el hotel donde dormir, los garajes donde guardar las motos y el restaurante donde cenar. Como siempre que nos juntamos lo pasamos muy bien, nos hicimos muchas risas, realmente mereció la pena la parada.



A la mañana siguiente sin muchas prisas nos fuimos levantando. Habíamos quedado para salir a las 12:00, por lo que se hizo muy cómodo. Amaneció con niebla, pero al poco de salir de la ciudad se despejó quedando un dia totalmente primaveral.

La ruta que une Vitoria con Javalís es muy chula pasas a la vera de un par de pantanos con muchas curvitas y con paisajes guapos, guapos. Pero, antes de salir tuvimos que rellenar de aceite la moto de Chester que estaba bajo mínimos, comenzando el extraño caso del "viaje en el que las hondas dieron más problemas que las harleys"




Comimos en Puente de la Reina hasta reventar, para cojer el último tramo hasta llegar a Javalistreffen. Esta parte estaba algo peor, con alguna placa de hielo en el asfalto por lo que fuimos un poco más despacio. La verdad que esta carretera con frío tiene que estar muy mal, porque viendo que ni siquiera hacía frío y estaba congelada, ni me imagino como será en condiciones más extremas.


LLEGAMOS, ESTAMOS EN ANZÁNIGO

La primera impresión ya te decepciona un poco. El camping se ve cutre, cutre. Antes de ir, ya me parecía que era caro. Se pagan 32 euros, 18 de preinscripción más quince allí en la concentración. A cambio te dan la cena del sábado y el desayuno del domingo. El tema es que si estás en un camping de puta madre y te dan una cena de lujo, pues te puede resultar proporcionado, pero..... no es el caso.


Llegamos, pagamos los quince euros de rigor, nos dan una gorra, un pin y la tarjeta acreditativa. Eramos bastantes, por lo que necesitabamos un sitio grande para colocar las tiendas y las burrinas. El sitio no existía, el camping estaba a tope. Casi no había ni para poner una tienda cuando más cinco, nos metimos en una zona ya embarrada que no tenía salida y nada. Al final preguntando, nos dejaron ponernos al lado del río en el campo de futbol. Para la ocasión vino muy bien, pero si se valora como campo de futbol como que no, yo lo dejaría más bien en un patatal.

En fin, una vez montadas las tiendas, nos fuimos a tomar algo y a charlar de todo un poco con los amigos del viaje. Tomando cacahuetes y bebiendo cerveza la noche se nos hechó encima.

Fuimos a cenar la comida de rancho que nos dieron, que no sabía mal, todo hay que decirlo, pero uno quizás se esperaba otra cosa.


Después de la cena un test con 10 preguntas de respuesta imposible y más tarde sorteo de premios. Tuve suerte, me tocó un casco jet, que es una lástima que sea de la talla XL


Después unas copitas de tranki. A las dos de la mañana cuando estaban dando la recena nos fuimos a la tienda a dormir. La recena para los curiosos era un sandwich de jamon york y queso.....


Dios que frio pasé. Mira que me llevo un saco de -20º, pues ni con esas. Pasé mucho frío por la noche. Recuerdo que Sergio a la mañana siguiente me preguntó que porqué nos gustan las invernales, solo acerté a decir "no se..."




Poco a poco nos fuimos levantando y comenzaron los problemas para arrancar nuestras queridas hondas. Cierto que tenía truco, pero sirvió para el cachondeo general de los harlistas. Primero falló la de Araña, que el ya sabía que pasaría porque tenía una batería de emergencia para arrancarla. Luego la Goyo, que lleva una batería que no es de la panam y siempre se está descargando, para finalizar la de Chester que tras mil y un intentos justo cuando ya estaba al lado el harlote de Valen, en un acto de orgullo arrancó.


Se me olvidaba que la Yamaha de Prada también quiso su parte de protagonismo al caerse al suelo debido a que la tablilla que tenía bajo la pata de cabra decidió romperse. Cayó encima de la sporter que ni se enteró, la Diversion quedó con la cúpula rajada.

Entre anécdota y anécdota nos fuimos preparando y a eso de las 11 nos salimos para Oviedo. El viaje de vuelta por el mismo camino que la ida con los mismos paisajes, la misma temperatura y la misma carretera.

En conclusión decir que la concentración mal, para no repetir. Lo que la salva es la gente y el buen ambiente que se respira. Los amigos como siempre de diez.

V´sssssssssss

jueves, 20 de enero de 2011

PINGUINOS vs MOTAUROS

Hace tiempo que quería escribir algo de estas dos concentraciones.

Lo primero comentar que he ido dos veces a Motauros (años 2.008 y 2.009) y seis veces a Pinguinos (años 1993, 1994, 2006, 2007, 2010 y 2011), en total ocho veces, por lo que mi experiencia puede ser considerada a la hora de hacerse una opinión.

El viaje a Pinguinos/Motauros siempre es duro, a nosotros los asturianos, si no nos diluvia, nos hace un frio horrible en Valladolid y no es extraño que nos nieve al pasar el puerto...., en ese sentido si hay que decir que todo aquel que llegue a Pinguinos al menos merece un caldín de esos de tetrabrik que dan.


Para mi el mejor año de Pinguinos fue el primero. Nos nevó en el puerto, la niebla en Castilla se nos metió en el cuerpo y no se fue hasta pasadas semanas. Fue el año en el que fuimos en 75, sin equipamiento, con bolsas de plástico en los pies, periodicos en el pecho... (que tiempos). De aquella, no existía Motauros, Pinguinos se empezaba a convertir en lo que es hoy, pero para acampar no había que pagar, entraba todo el mundo sin barreras, te inscribias si querías, debía de haber un puestajo solo, porque todos ibamos a Tordesillas.

Como se bebía, la gente se caía en el pueblo, te hacían un corro para hacer el macarra, los cortes eran habituales. También había gente de tranki, nose... Pinguinos en la esencia, que fue y no es ni volverá a ser nunca.

Tengo que escribir la crónica de esos años, algún día....

Pero Pinguinos dejó Tordesillas, en principio por falta de espacio. Supongo que los intereses tuvieron mucho que ver. Y ahí nació Motauros. La gente de Tordesillas no quería que el negocio en el que se había convertido el segundo fin de semana de Enero dejara el pueblo y montaron su concentración paralela.

Los primeros años, Motauros era similar en cierto sentido a los primeros pinguinos, a los orígenes. Menos gente, más hoguera, menos fiesta....

Pinguinos se estaba convirtiendo en un circo. No es que hubiera más gente en coche, caravana, autocaravana y demás inventos de cuatro ruedas que en moto, pero abultaban mucho. Al ir en cuatro ruedas, la concentración se desvirtuaba y los moteros quedabamos como en un plano inferior, siendo los que realmente deberíamos de tener protagonismo en la concentración.

Sin embargo Motauros en estos años, era el paraiso. Poca gente y motera. Perfecto, Motauros ganaba la partida.

Desde que Pinguinos cambió al emplazamiento actual, prohibieron los coches dentro de la concentración y pese a la multitud de gente que hay, ahora todos somoso moteros. Los clubs llevan sus cosas antes, pero cuando empieza la concentración ahí solo se mueven motos.

Sin embargo, Motauros fue perdiendo su espíritu. Ahora cobran (creo que 40€) por entrar en coche, te alquilan contenedores de obra para que duermas caliente, te dejan entrar con autocaravana, etc etc.

Pinguinos, ha sabido darse cuenta de su error y Motauros ha caído en lo que yo creo que será su muerte.


A parte de todo esto, yo leo cosas de internet y es como si hubiera algo que huele mal en Motauros, siempre que pasan las concetraciones hay muchas críticas de Pinguinos y menos de Motauros. No se, yo he estado recientemente en las dos y de verdad que no hay color entre una y otra.

Eso si, hay que saber y ser consciente que es un negocio muy muy lucrativo. Mirar Pinguinos este año tuvo 25.000 inscritos a 25 €/barba nos salen 625.000 €, a lo que hay que sumar los alquileres de las carpas múltiples que hay. Los gastos, pues dudo que lleguen a 10 € por persona. Y a esto le añadimos los conciertos, actuaciones, leña y poco más. Estoy convencido que deja mucho dinero de beneficio. Mucho.

Lógicamente deja más pinguinos que motauros porque es mayor, pero las dos tienen que dejar una pasta gansa.

Pero, también es la mayor concentración del mundo en invierno, no se viven agobios, los baños entán limpios, llevan 30 años haciendola, siempre está el problema de la leña (algún dia se darán cuenta como es la mejor manera de solucionarlo) y es pinguinos.

Mucha fiesta, o no. Hoguera o no. Es tan grande que te lo montas como quieres. El viaje en si merece la pena y la concentra también.

Me quedo con pinguinos


V´sssssssssssssss

domingo, 16 de enero de 2011

PINGUINOS 2.011


Esta ha sido la 30 edición de la concentración invernal más numerosa del mundo. En esta ocasión de tiempo benigno nos juntamos los miembros que aparecen en la foto. De izda a derecha y de arriba a abajo: Bueno, Luis, Gayo, Chester, Julio, yo, Soba, Andrea, Goyo, Zeppe y Franki. Un grupo bueno allá donde los haya.

Salimos el domingo de Asturias a las 10:00, tampoco era plan de pillar el gran madrugón, pues pinguinos está cerca y en tres horas se llega sin problema.

El sábado en Asturias amenazaba lluvia y hacía un viento desagradable que hizo que la primera parte del viaje fuera cansada. Alguno de nosotros tuvo un susto como Luis, que casi le saca el viento de la carretera, pero gracias a la buena fortuna, la cosa no fue a mayores.

Como empezaba a llover, paramos en la gasolinera abandonada de casa Ezequiel para ponernos el traje de agua y cuando estabamos a punto de continuar el viaje, la moto de Soba dijo que no. Había partido el cable del embrague.

Sin éxito se intentó reparar el cable, pero al final nos dimos por vencidos y llamamos a la grúa. En esta ocasión tuvimos suerte dentro de la desgracia porque habíamos parado delante de uno de los sitios con más fama a nivel gastronómico de la zona. Aprovechamos el momento y comimos.



Una vez que llenamos el estómago y la moto estuvo cargada en la grúa, el petate en mi moto y Valentín con Zeppe continuamos el viaje. Entre una cosa y otra se nos había hecho un poco tarde, ya que eran las 16:00, pero calculamos que llegaríamos a pinguinos antes de anochecer y así lo hicimos.

La entrada a pinguinos fue buena, apenas esperamos nada para conseguir la entrada. Esto se repetirá en toda la concentración. Las colas fueron insignificantes para la cantidad de gente que en pinguinos se junta. Esto quiere decir que la organización se puede tildar de buena.


Una vez instalados los chalés nos fuimos a dar una vuelta. La verdad que hacía tanto calor y habíamos llegado tan tarde que no nos molestamos en hacer hoguera. Directamente a ver los puestos, escuchar el concierto, beber cerveza, etc.

Aunque eramos muchos lo pasamos bien, en algún momento nos dividimos, pero estuvimos casi todo el tiempo juntinos.

Os dejo algunas fotos de la concentra:





La fiesta buena como siempre. Al día siguiente recogimos el campamento y en tres horas estábamos en casa sin más consecuencias.

En este pinguinos había mucha gente que era la primera vez que iba a esta mítica concentración, en general a todo el mundo quedó bastante contento. Mención especial a Bueno que se decidió ir a pinguinos en un scooter de 125 para seguir los pasos de su padrino, seguro que estarán orgullosos de ti y que esta experiencia no la vas a olvidar nunca.

V´ss a todos y encantado de poder haber rodado con todos vosotros una vez más.

martes, 11 de enero de 2011

Haciendo posible lo imposible

Cabo Norte es un punto de referencia para los moteros que nos gusta viajar. Es un viaje duro por que son muchos kilómetros y al estar situado tan al norte incluso en verano hace frío. Pero aventurarse a ir en pleno mes de Febrero y en moto es algo que a cualquiera se nos haría impensable... pues bien hay gente que hace posible lo que es imposible.

Os recomiendo la vista del video, que lo disfruteis.


jueves, 6 de enero de 2011

CABALGATA SOLIDARIA DESTERRADOS

La gente de desterrados y Magaya astur organizaron como el año pasado una cabalgata solidaria.

Nos reunimos en el Molinón un buen grupo de moteros, donde se empezó a preparar la cabalgata. Se vistieron los reyes y los pajes, se describió la ruta y en definitiva se matizaron los pocos detalles que podían quedar sin definir.

Cuando llegó la policia local de Gijón, nos pusimos en marcha rumbo al Centro Madre Isabel de Larrañaga, pero antes de llegar dimos un pequeño paseo por los alrededores de Viesques.

El centro Mila (Madre Isabel de Larrañaga) trabaja a tiempo completo en la acogida, atención y formación de menores y jóvenes en situación de riesgo, desamparo, o conflicto social.

Cuando llegamos al centro, fue cuando empezó el acto emotivo. Los niños nos esperaban con los ojos muy abiertos de emoción, sorprendidos porque los reyes magos vinieran motorizados con un buen grupo de ayudantes.

La emoción de los chavales hizo que se nos contagiara. En cierto modo, da pena ver a los crios tan ilusionados porque sabemos que no están en la situación más idílica, piensas en tu familia y te das cuenta que realmente somos muy afortunados por tenerlo todo.

Os dejo fotos de la cabalgata.







Solo añadir que muchas gracias a desterrados por haber hecho a estos niños felices en el día de reyes.

V´sssssss

sábado, 1 de enero de 2011

ARGUIS 2.010

Desde que pinché en Normandía la moto no ha ido bien. El último día que la cogí tenía que ir a 90 por la autopista con un miedo real a caerme. Algo en la moto va mal. La verdad que recién la he llevado a la honda a hacer la revisión de los 48000 y no me han dicho nada, pero no va bien.

Hay un taller al lado de mi casa, Motohome Oviedo , que quiero dedicarle un capítulo a parte. De casualidad iba a ver a mi madre en moto y me quedé sin gasolina, pregunté en el taller y me dieron dos litros para llegar a la gasolinera sin ningún tipo de cargo, como la moto fallaba bastante por el tema de las ruedas, pregunté el precio siendo bastante barato. En fin que cambié las ruedas aquí, ya que es bueno, bonito y barato. Ojalá abundaran más talleres como este.

Alguno os preguntareis que tiene que ver todo este rollo con la concentración de Arguis, lo vereis a medida que avance la crónica. Si decir que la rueda trasera estaba "abollada" y de ahí que fuera como botando e hiciera esos meneos que daban la impresión de tirar a uno al suelo.

Quedamos en la mítica gasolinera de Colunga a las 8:00 de la mañana, Zeppe, Soba y yo. La verdad que la puntualidad fue esquisita, pues justo a las 8:00 llegamos todos.

Mi viaje hasta Colunga a ritmo normal pero con mil ojos en la moto, para ver si todo iba bien, aparentemente la moto va bien, pero tengo una obsesión que puedo caerme. Hacía mucho que no sentía miedo encima de la moto, y bueno después de tantos kms es la sensación que tengo ahora.

Para alimentar mi miedo, casi me voy al suelo al pisar una zanja de la carretera, faltó el canto de un duro. Soba y Zeppe pasaron bien, pero mis ruedas recién estrenadas están aún muy nuevas y resbalan mucho más de lo normal. Afortunadamente solo fue un susto.

Paramos a tomar un café en Torrelavega, luego pasado Bilbao y más tarde a comer cerca de Arguis. Pasamos un puerto de una belleza irrepetible, la nieve había caido la noche anterior y estaba precioso. Mis miedos y problemas con las ruedas, poco a poco los voy dejando y a partir de Pamplona empiezo a disfrutar del viaje.


El viaje lo hemos hecho con frio, pero nada extremo. Que se puede llevar, vaya; además no nos ha llovido nada, por lo que se puede decir que hemos hecho un viaje otoñal agradable.

Llegamos a la concentración más antigua de España, donde este año hay cambio de organización y por consiguiente pequeños cambios organizativos. Decir que el precio voluntario de la inscripción es muy barato, ya que por cinco euros nos dieron, leña, pin, parche y pegatina.

Los pequeños cambios son que ahora ya no hay carpa, por lo demás todo igual. Arguis lo hace la gente, por lo cual es dificil que cambie el espíritu.

Allí nos vimos con gente del shadow custom club, estaban Fofi, Eddie (ya recuperado), Calavera y Jai. También andaba Fran de moteros astures, que siempre lo vemos en estos sitios. Un auténtico placer reencontrarme con gente tan maja.

Os pongo fotos:









La noche me parece que estuvimos a -7ºC, casi nada. Pero en la tienda no pasé nada de frio. dormí poco pero profundamente.

La vuelta con resaquilla, pero bien. Lástima que mis miedos a caerme no hayan desaparecido todavía, de hecho me quedaba atrás en alguna curva. En fin será cuestión de tiempo y rodar algo más, cojer confianza en la moto de nuevo.

Quizás cuando vaya a pinguinos, nose....


V´ssssss