martes, 31 de marzo de 2020

RUMANIA EN MOTO (Partes 7 y 8). GENTES DE RUMANÍA

Viene de aquí


Después de visitar el castillo de Peles solo en su parte exterior, nos fuimos de nuevo a nuestro campamento base. En este caso nos metimos por una carretera de mil demonios que hizo que a la goldwing se le saltasen hasta los empastes. Nuestro amigo Pope lo pasó realmente mal, sin embargo las Africas ni se enteraban, iban en su salsa...

El día siguiente amaneció raruno. En esta época del año nos tocaron muchas tormentas pasajeras. Me dijeron que en España no paró de llover, nosotros tuvimos alguna tormenta, pero sólo eso.


A lo que iba, ese día tocaba la visita al castillo del conde Drácula. Realmente no es el castillo de Vlad Tepes (el empalador), que sólo estuvo allí dos días, pero aún así turisticamente es el castillo de Drácula. Castillo de Bran.

El sitio es muy turístico, aspecto raro en Rumanía, que no es habitual ver turismo masivo. Mucha gente dice que decepciona, pero a mi me gustó.

De mano ves un castillo encaramado en una roca con un aspecto bastante lúgubre. Es más bien pequeño y más bien cutre, lo que le hace tener un aspecto un tanto siniestro.


Pagamos nuestra entrada (unos diez euros) y nos dirigimos a ver el caserón. Es como una casa vieja, la madera del suelo cruje. Las escaleras son angostas y empinadas. Dispone de un patio central bastante chulo, pasadizos secretos....

Os dejo fotos:








Después de ver el famoso castillo, tomamos rumbo a la "casa de los abuelos", Dragasani.

El objetivo final de este viaje, era pasar unos días en la casa de los abuelos de la mujer de Juan Carlos. Fue un objetivo precioso.

Como tengo dos vídeos de esta parte, os dejo el primero que encajaría justo en este momento de la crónica.



Como decía, esa noche dormimos en una aldea cerca de Dragasani. La "casa de los abuelos" es una casita muy antigua. Me recordaba mucho a la casa de mi pueblo.

Eran dos casas, una más antigua que carecía de agua corriente y otra de planta baja algo más moderna. Nosotros nos quedamos en la casa antigua a dormir. Un sitio espectacular.

En la parte anterior se contaba con un jardín y en la posterior con un huerto de nada despreciables dimensiones. Había a parte de las típicas hortalizas, un montón de árboles frutales.

La planta baja de la vivienda estaba destinada a almacén. Nos encontramos con tarros de mermelada, conservas y licores de muy alta graduación "gasolina para las venas".

También en otra zona estaba la parte de los animales y el horno de pan.

En verdad que era un sitio muy acogedor. Un sitio genial para relajarnos unos días y parar las motos.


Esos días, nos dimos caminatas por los bosques. Recogimos agua y convivimos con dos entrañables ancianos.

Un dato que me llamó la atención, es que a las puertas de la casa, ya estaban dispuestas las lápidas que un futuro día muy lejano recordarán a los abuelos. Curioso como esta gente no le gusta dejar ninguna deuda a sus hijas...


Después de descansar unos días en la zona más rural de Rumanía, emprendimos regreso a casa. Estábamos a miles de kilómetros, pero a través de barcos conseguimos acortar unos días el viaje de vuelta y bajar los kilómetros.

Pero aún seguimos disfrutando de Rumanía. De camino a Serbia, paramos en casa de Dan, un amigo de Pope afincado en Torrevieja.

Su tía nos enseñó la bonita casa que se está construyendo para el futuro. Esta es una tónica muy habitual en Rumanía. Los emigrantes ahorran su dinero y se lo gastan en su futura vivienda.

Luego están los ilegales, que se construyen casas palaciegas de dudoso gusto. Son todas muy similares.


Puede que mi comentario tenga prejuicios, pero fue lo que nos comentaron. Todo el cobre robado o las limosnas pedidas a lo largo y ancho de toda Europa, acaban aquí.

Rumanía es uno de los países más pobres que he visitado en Europa. Hace unos años, la comunidad europea, invirtió muchos euros en carreteras. Al final tuvieron que des invertir, porque la corrupción era alarmante.

Hay como dos Rumanías, una que es la situada cerca de la frontera occidental es de una manera y luego ya la parte interior de otra.

De todas formas he de decir, que en general estuvimos a gusto, salvo lógicamente algunos detalles sin imporancia.

Bien, pues hasta aquí la crónica de las gentes de Rumanía, os dejo el vídeo con las casas en las que estuvimos.


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